Por: Diego Arias Serna
Un filósofo es un tipo que sube a una cumbre en busca del sol; encuentra niebla, desciende y explica el magnífico espectáculo que ha visto. William Somerset Maugham
31 enero, 2010
LOS TERREMOTOS Y HAITI....
Por: Diego Arias Serna
30 enero, 2010
DIALECTICA DE LA COSIFICACIÓN.....
Ya se ha dicho que la categoría humana fundamental es la de la libertad. Lo que nos hace personas es nuestra capacidad y necesidad para construirnos a nosotros mismos en función de nuestros proyectos. Esta dimensión es también lo que nos hace sujetos, no meras cosas. Las cosas no tienen subjetividad, ni voluntad, ni metas, ni están abiertas al futuro, las personas sí. Pero el hombre necesita del otro para su propia realización y para el reconocimiento de sí mismo; no es posible la vida humana solitaria.
El conflicto de las libertades puede tomar muchas formas pero se desenvuelve en dos actitudes principales: o bien uno se esfuerza en reducir al otro al estado de objeto para afirmarse como libertad, o bien uno asume su ser objeto, se convierte libremente en cosa delante de otro para captar su libertad, para reconocerle como sujeto:
1. Intento de relacionarse con el otro reconociendo en él su libertad, su subjetividad: conduce inevitablemente a tratarnos a nosotros mismos como objetos, como seres no libres; las tres expresiones de esta actitud son el amor, el lenguaje (entendido como toda forma de expresión, no sólo como palabra articulada) y el masoquismo Pero las tres fracasan pues aunque consiguen el reconocimiento del otro en su poder, en su subjetividad y libertad, anulan nuestra libertad y subjetividad, hecho que siempre despertará nuestra rebelión pues jamás podemos prescindir de nuestra libertad.
2. Intento de afirmar la propia libertad, la propia subjetividad: lleva a tratar al otro como objeto, como esclavo de nuestra subjetividad. Fracasa porque el otro nunca puede renunciar a su libertad. Sartre describe las conductas de indiferencia, deseo, (particularmente deseo sexual), sadismo y odio, como ejemplos de esta actitud.
28 enero, 2010
MUERE J.D. SALINGER, AUTOR DE EL GUARDIAN ENTRE ENTRE EL CENTENO'
Autor de culto, innovador de la literatura de EE UU, vivió apartado de la escena pública.- Tenía 91 años
BARBARA CELIS - Nueva York - 28/01/2010
J.D. Salinger ha fallecido. ¿Cuál es tu recuerdo de 'El guardián entre el centeno'...?Un personaje misterioso, esquivo con los medios de comunicación, del que apenas se conocen imágenes. Jerome David Salinger, autor de El guardián entre el centeno (1951), una novela que ha marcado a miles de jóvenes de todo el mundo, falleció ayer a los 91 años en New Hampshire (EE UU). El diario The New York Times, el primero en dar la noticia, lo califica de "recluso literario".'
Escritor "de talento infinito", como le definió Ernest Hemingway tras conocerle en París durante la segunda guerra mundial, años antes de que publicara su obra magna, Salinger llevaba lejos de la vida pública prácticamente cinco décadas, cuando tras el inesperado éxito de El Guardián entre el centeno, convertido en best seller el mismo año de su publicación, 1951, decidió abandonar Nueva York e instalarse en el campo, en la misma casa en la que falleció. Se acercaba así al deseo del mordaz y afilado protagonista de su novela, Holden Caufield, quien en un pasaje del libro afirma: "me gustaría encontrar una cabaña en algún sitio y con el dinero que gane instalarme allí el resto de mi vida, lejos de cualquier conversación estúpida con la gente".
"Hay una paz maravillosa en no publicar. Es pacífico. Tranquilo. Publicar es una terrible invasión de mi vida privada. Me gusta escribir. Amo escribrir. Pero escribo sólo para mí mismo y para mi propio placer", dijo Salinger en aquella única entrevista [léela en inglés].
Al igual que Holden, Salinger también fue un niño problemático que fue expulsado de diferentes escuelas. Nacido en Nueva York en 1919, comenzó a escribir en su adolescencia, a la luz de una linterna bajo las sábanas y durante los cuatro años que sirvió en el ejército durante la II Guerra Mundial, siempre llevó consigo una máquina de escribir. Pronto comenzó a buscar colaboraciones en diversas revistas y fue The New Yorker (su revista de referencia, que hoy publica en versión digital todas sus colaboraciones) la que identificó su talento y con la que firmó un contrato de casi exclusividad. Fue ahí donde pudieron leerse los primeros fragmentos de El guardián entre el centeno, aunque Holden Caulfield había visto la luz años antes en una historia titulada Last Day of the Last Furlough, publicada en 1944.
Bibliografía de J.D Salinger
- The Catcher in the Rye (El guardián entre el centeno) (1951)
- Nine Stories (Nueve historias) (1953)
- Franny and Zooey (Franny y Zooey) (1961)
- Raise High the Roof Beam, Carpenters and Seymour: An Introduction (1963) (Levantad, carpinteros, la viga del tejado y Seymour: una introducción)
Cronología de la vida de Salinger
1) Nace en Nueva York, en 1911. De buena familia, el joven pasa por una academia militar y completa sus estudios en Europa, en Viena, Londres, París y Varsovia.
2) 1948: su primer gran éxito, Día perfecto para el pez plátano, aparece en New Yorker, la revista donde había conseguido publicar algunos relatos.
3) Su obra maestra llegaría en 1951, El guardián entre el centeno. La novela se convierte en un clásico.
4) El autor decide conceder una entrevista. Será la única que conceda en su vida. El privilegio fue para The New York Times. En una conversación por teléfono, el escritor aprovecha -una vez más- para recordar que no tolerará ediciones no autorizadas de sus cuentos.
5) El autor cumple los 90 años en 2009.A los pocos meses, una novela provoca su cólera. Se trata de 60 años después: llegando a través del centeno, una supuesta secuela de El guardián...Salinger se querella y gana el juicio.
6) Salinger muere en 2010, a los 91 años. No aparece nada desde 1965 que lleve su firma. Su última obra publicada es una carta que Seymour Glass, su personaje recurrente, dirige a sus padres desde un campamento de verano
R. G.
25 enero, 2010
ESCANDALO EN LA IGLESIA CATÓLICA....
JUAN G. BEDOYA 24/01/2010
Marcial Maciel soñaba con ser proclamado santo universal... y acabará en los infiernos más profundos de su iglesia. Los últimos descubrimientos sobre la doble y exagerada vida del famoso fundador de los Legionarios de Cristo y del grupo sacerdotal Regnum Christi no dejan lugar a dudas, y eso que aún no ha concluido la investigación ordenada hace un año por Benedicto XVI.
"Un guía eficaz de la juventud", según piropo de Juan Pablo II
Blázquez, obispo de Bilbao, es uno de los cinco 'visitadores' encargados por el Papa de investigar a la Legión en pleno
"¡Cuánta suciedad hay en la Iglesia!", clamó Ratzinger antes de ordenar que Maciel fuese castigado
"¡Cuánta suciedad hay en la Iglesia!" Este clamor le valió un pontificado al entonces cardenal Joseph Ratzinger. Lo pronunció en un vía crucis en abril de 2005, a punto de reunirse el cónclave para elegir al sucesor de Juan Pablo II. El todopoderoso prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (ex santo Oficio de la Inquisición) sabía de qué hablaba. Los cardenales electores, también. Sobre la mesa del Papa anterior, Karol Wojtyla, se habían acumulado acusaciones de pederastia contra miles de sacerdotes, y también quejas por el encubrimiento de esos delitos por algunos jerarcas en Estados Unidos, Irlanda, Italia, Austria e, incluso, España. El alemán Ratzinger aparecía como el único de los reunidos con información y autoridad suficientes para atajar tal estado de cosas.
El propio Juan Pablo II no se libraba de las críticas. Por citar sólo el caso del fundador de los Legionarios, a la mesa de trabajo del Papa polaco habían llegado durante años cientos de denuncias sobre las andanzas y desviaciones del sacerdote Maciel. El Pontífice las despreció. Maciel era uno de sus preferidos. Llenaba plazas y estadios de fútbol en los viajes del líder católico por el mundo, junto al otro movimiento de moda, el Camino Neocatecumenal del español Kiko Argüello. Aquella protección contra toda lógica amenaza ahora con ensombrecer la anunciada beatificación de Juan Pablo II, a poco que funcione la famosa y vieja figura -desaparecida como tal- del abogado del diablo en todo proceso de canonización.
Cuando el todavía cardenal Ratzinger clamó contra la "suciedad" interna en su iglesia, los cardenales se convencieron de que era el hombre a elegir. Dos días más tarde lo hicieron Papa, el 19 de abril de 2005. Fue entonces cuando se empezó a cavar la tumba del hasta entonces intocable fundador de los Legionarios. Una de las primeras medidas anticorrupción del pontífice Benedicto XVI, en mayo de 2006, le alcanzó donde más dolía. Maciel debía abandonar Roma apresuradamente, y retirarse a su México natal. También debía dejar el poder en manos de alguno de sus colaboradores. La decisión del Vaticano parecía humillante -Maciel era obligado a llevar "una vida reservada de oración y penitencia, renunciando a cualquier forma de ministerio público", se le ordenaba-, pero no acalló el escándalo. Demasiado poco castigo para documentadas acusaciones de abusos sexuales en varios países. Como disculpa, Roma apeló a la edad avanzada del encausado, casi nonagenario. Maciel moriría poco más tarde, en enero de 2008, en Cotija (Michoacán, México). Asunto zanjado, suspiraron sus antiguos amigos en el Vaticano.
Se equivocaban de punta a cabo. Además del clamor dolorido de las víctimas, que pusieron el grito en el cielo por la benevolencia de Benedicto XVI, ahora entraban en escena autoproclamados hijos y mujeres de Maciel reclamando atención y derechos. Todo empezó en Madrid, adonde Maciel venía con frecuencia, a veces discretamente. Al fin y al cabo, fue aquí donde fue recibido con los brazos abiertos en 1941, nada más fundar en México el movimiento de los Legionarios de Cristo, con apenas 20 años de edad. El ministro de Asuntos Exteriores de entonces, el democristiano Alberto Martín-Artajo, fue el encargado de introducirlo en la nacionalcatólica sociedad franquista. Hoy, los Legionarios cuentan en España con una Universidad -la Francisco de Vitoria, en Madrid-, varios seminarios y cientos de colegios, entre otras muchas propiedades.
Los primeros rumores sobre la doble vida de Maciel provocaron un revuelo morboso entre algunos legionarios, abrumados, sobre todo, por las acusaciones de pederastia, que hasta Roma avalaba oficialmente. Si su adorado fundador conoció mujer y tenía una hija, eso espantaba, según ellos, las sospechas del horrendo pecado de pedofilia. Así que lo que debía ser gestionado en sumo secreto, pronto fue un clamor público, filtrado desde dentro. Maciel no sólo tuvo aventuras amorosas, sino que en Madrid vivía una hija suya, con nombre, apellidos y un número de portal concreto en unos lujosos apartamentos de la calle de Los Madroños. La chica, ya madura -la madre murió hace años-, se llama Norma Hilda y ha pactado silencio a cambio de una pensión vitalicia. Quien selló el acuerdo y se ocupó de que la rocambolesca historia acabase ahí fue el mismísimo secretario de Estado vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, durante una visita semioficial a España. Ocurrió en los primeros días de febrero del año pasado. El dinero no fue un obstáculo. Hace décadas que en ambientes hostiles el grupo del Maciel es conocido, con ironía, como los Millonarios de Cristo.
Animado por el éxito del apaño maquinado en Madrid, Benedicto XVI tomó otra decisión, con la esperanza de difuminar el escándalo. Ordenó que la investigación se extendiese a toda la organización. El argumento de la medida era inatacable: si el fundador legionario había llevado una vida de crápula, ¿cómo es que nadie de su entorno lo advirtió y denunció? Para encontrar respuestas, el Papa nombró a cinco "visitadores", todos ellos obispos: Ricardo Blázquez, de Bilbao (España); Giuseppe Versaldi, de Alessandria (Italia); Ricardo Watty, de Tebladpic (México); Ricardo Ezzati, de Concepción (Chile), y Charles Joseph Chaput, de Denver (EE UU). Watty inspeccionaría en México y Centroamérica; Chaput, los centros legionarios de Estados Unidos y Canadá; Versaldi, los de Italia, Israel, Corea y Filipinas; Ezzati, los de Suramérica, y Blázquez, los de Europa, con la excepción de Italia. Para facilitarles el trabajo, el Papa, único que puede atar y desatar esas cosas en la confesión católica, derogó el cuarto voto de la Constitución legionaria, que obliga a los seguidores de Maciel a confesarse sólo con sus superiores y a guardar secreto de los conflictos internos.
En un principio, la inspección ordenada por el Papa fue tomada por el sucesor de Maciel al mando de la Legión y del Regnum Christi, el también mexicano Álvaro Corcuera, como un gesto de confianza. El propio cardenal secretario de Estado, Bertone, había dado pie al equívoco en la carta en la que comunicó públicamente la decisión papal. "La visita apostólica es de fundamental importancia y merece la pena consagrarse a ella con amplitud de miras y limpio corazón. [Los legionarios] Siempre podrán contar con la ayuda de la Santa Sede para, a través de la verdad y la transparencia, en un clima de diálogo fraterno, superar las dificultades existentes", decía la carta del cardenal al sacerdote Corcuera.
Lo que no podían prever entonces ambas partes es el aluvión de noticias sobre la vida secreta de Maciel, ahora sin control posible. Para colmo, había entrado en acción un abogado de prestigio, anunciando acciones judiciales civiles, que siempre sacan de quicio a la Santa Sede. El letrado se llama José Bonilla. Uno de sus hijos fue sometido a abusos sexuales a la edad de tres años en un colegio de los Legionarios y le ganó a la Iglesia católica un juicio penal por esos hechos. Ahora representa a tres de los autoproclamados hijos de Maciel, con nombres propios y en busca de reconocimiento legal y compensaciones económicas. Se trata de tres varones, hermanos entre sí, de nacionalidad mexicana. El letrado asegura que Maciel habría tenido tres hijos más, incluida la española Norma Hilda, cuya existencia ya ha reconocido oficialmente la Legión. Otro hijo viviría en Londres, y una sexta hija se mató en un accidente de tráfico cuando iba a recoger a su padre a un aeropuerto de París. Norma Hilda, por cierto, cursó su carrera en la Universidad Francisco de Vitoria, en Madrid, propiedad legionaria.
Los obispos visitadores que llevan casi un año investigando en las instituciones y centros de los Legionarios de Cristo y del Regnum Christi no sueltan prenda de sus averiguaciones. Tampoco desmienten noticia alguna, y eso que se publican a diario, sobre todo en la prensa latinoamericana. Reconocen, en cambio, que los cinco prelados han sido convocados a Roma de urgencia para presentar a Benedicto XVI un primer informe de lo actuado. José Martínez de Velasco, redactor jefe de la agencia Efe y el primero que desveló los escándalos de la Legión -publicó en 2002 el libro Los Legionarios de Cristo, el nuevo ejército del Papa, y dos años más tarde, Los documentos secretos de los Legionarios de Cristo-, sostiene que la investigación está "prácticamente concluida", pese a que son muchas las personas que han solicitado ser recibidos para dar su testimonio o desahogarse.
Martínez de Velasco afirma, además, que las acusaciones de pederastia contra Maciel prácticamente no se han investigado porque estaban suficientemente contrastadas. Las primeras denuncias sobre abusos sexuales en centros de la Legión llegaron al Vaticano en la década de los años cincuenta del siglo pasado, durante el pontificado de Pío XII, paternal protector también del sacerdote mexicano. Éste había llegado a Roma avalado por su parentesco con un tío abuelo suyo, Rafael Guízar, obispo de Veracruz y en proceso de canonización por Benedicto XVI como uno de los héroes de la persecución y guerra de los Cristeros en el México revolucionario de los años treinta del siglo XX.
Lo cierto es que, con informaciones de acá y de allá, más lo que le han aportado ya los visitadores, el Papa tiene datos suficientes sobre la situación de la Legión de Cristo y sobre las acusaciones contra el fundador y algunos de sus colaboradores. La decisión que adopte se conocerá el próximo marzo. Según Martínez de Velasco, el Vaticano se debate entre tres opciones: disolver la congregación, proceder a su refundación o designar un comisario pontificio que conduzca a la Legión hasta un Capítulo General de renovación total.
Desde la disolución de los jesuitas en 1773 por Clemente XIV, forzado por los reyes de Francia, España, Portugal y de las dos Sicilias -por motivos de poder, por tanto-, la Iglesia católica no se había enfrentado a un caso igual, esta vez por sucios escándalos sexuales y financieros. Benedicto XVI, él mismo acusado de no haber actuado con diligencia cuando estaba al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, se enfrenta al peor momento de su pontificado, sobre todo si la investigación interna confirma una culposa pasividad de Juan Pablo II por amistad personal con Maciel.
"Un guía eficaz de la juventud", según piropo de Juan Pablo II
Los días de gloria de Marcial Maciel, y los de los Legionarios -unos 70.000, de los que 800 son sacerdotes-, estaban contados cuando un grupo de ex seminaristas de la organización se unió para denunciar ante la opinión pública al fundador y a sus protectores en el Vaticano. Unos, en Ontaneda (Cantabria), y otros, en seminarios de México, todos sufrieron abusos sexuales de su padre confesor. Fueron sacerdotes la mayoría. Tardaron en "contactarse", pero al final fueron "atando datos", dicen, hasta llenar de credibilidad una denuncia, que llegó ante Ratzinger cuando todavía no habían explotado los escándalos de pederastia en la iglesia de EE UU. He aquí la identidad de algunos de los denunciantes: además de Alejandro Espinosa, los hermanos Fernando y José Antonio Pérez Olvera, Samuel Barrales, Arturo Jurado, Juan José Vaca, José Barba y Félix Alarcón. La gota que colmó el vaso de su paciencia fue una frase de Juan Pablo II, amigo y protector de Maciel. El fundador de los Legionarios de Cristo es "un guía eficaz de la juventud", dijo el Papa polaco, de visita en México. Era en 1994. Con este sorprendente piropo del distraído Pontífice, el fundador legionario, que iba para los altares según el polaco, empezó su caída a los infiernos de la Iglesia romana.
17 enero, 2010
HAITI:LA MALDICION BLANCA....
Eduardo Galeano 16-1-2010 a las 20:06
Kaos en la red.
Este artículo de Eduardo Galeano fue publicado en abril de 2004 en varios periódicos latinoamericanos. Su conmovedor relato de la historia de Haiti duele aún más en estos días en que el mundo decidió volver a mirar al país más pobre del hemisferio. Como dice Galeano al final, Haití "aún espera las manos de su gente", por las manos de todos aquellos que tengan conciencia y corazón.
12 enero, 2010
CELEBRAN 50 ANOS DEL GUGGENHEIM CON UNA DEPURADA SELECCION DE kANDINSKY...
\Merry MacMasters
Periódico La JornadaMartes 12 de enero de 2010, p. 5
El pintor vanguardista de origen ruso Vasily Kandinsky (1866-1944) es objeto de una gran exposición más o menos cada dos décadas en el Museo Solomon R. Guggenheim, en Nueva York, recinto que resguarda más obra suya que de cualquier otro modernista de envergadura.
A principios de los años 80 del siglo pasado el Guggenheim montó tres muestras que recogieron las actividades del también teórico, incluso, sus bordados art nouveau y obras de artistas y diseñadores contemporáneos suyos.
Llegada de nuevo la ocasión, y con motivo de su 50 aniversario, el museo ahora tomó el camino opuesto, al depurar su relevante producción a alrededor de 100 pinturas, con un apartado de obras sobre papel desplegadas en una galería adyacente.
Intitulada simplemente Kandinsky, la exhibición continúa hasta el 13 de enero de 2010. Organizada en colaboración con la Städtische Galerie im Lenbachhaus und Kunstbau, en Munich, y el Centro Pompidou, en París –los otros dos museos, propietarios de las más grandes colecciones de Kandinsky en el mundo–, la muestra contiene préstamos de todos lados.
Por ejemplo, el óleo Picture with a Circle (Cuadro con un círculo), 1911, proveniente del Museo Nacional de Georgia, en Tbilisi, supuestamente su primera pintura completamente abstracta, nunca había estado en Estados Unidos. Kandinsky, sin embargo, solía ignorar las distinciones entre abstracción y figuración.
Por primera vez, en más de 30 años, la vida y obra de Kandinsky es representada mediante ejemplos sobresalientes que abarcan la producción de 1907 a 1942 de tan relevante pintor. El desarrollo lógico de su pintura hacia la abstracción y las transformaciones particulares que experimentó durante los diferentes periodos de su vida resultan haber sido el producto de un sendero bien ponderado, desarrollado durante el proceso de pintar.
El carácter cosmopolita de Kandinsky se refleja en esta muestra. Nacido en Moscú, el artista consideraba Munich su segundo hogar y París su tercero. En Munich formó el grupo Der Blaue Reiter, junto con pintores como Franz Marc, Alexei Jawlensky y Gabriele Münter, por quien dejó a su primera esposa en 1907. Como ruso, dejó Alemania cuando comenzó la Primera Guerra Mundial. En su país natal se involucró en el experimento constructivista.
Alrededor de 1935, en particular debido a la invitación de su otrora colega del Bauhaus, Josef Albers, quien se fue a Estados Unidos, meditó la idea de hacer lo mismo y escaparse de la situación política incierta en Europa. Sin embargo, París lo detuvo, y en 1939, Kandinsky, quien obtuvo la ciudadanía alemana en 1928 se volvió francés, a los 73 años. Tras estallar la Segunda Guerra Mundial, afirmó que se quedaría en Francia para siempre.
Muchos museos tienen artistas fundacionales y Kandinsky lo es del Guggenheim. Para la crítica de arte Roberta Smith, la rampa circular de “la rotonda de (Frank Lloyd) Wright ciertamente fue diseñada al mantener en mente las abstracciones giratorias y sin anclar del ruso”.
El artista mexicano Rafael Lozano-Hemmer (1967), por su parte, ofreció en septiembre, al inicio de la muestra, Levels of Nothingness (Los niveles de la nada), una instalación interactiva inspirada en la poética de Kandinsky, cuya narradora fue Isabella Rosselini. La obra fue comisionada en su actual ubicación con motivo del medio siglo de vida del Museo Guggenheim.
09 enero, 2010
LA ATRACCION NO ES CIEGA....
INMACULADA DE LA FUENTE 08/01/2010
Foto: Fuente externa
Parece algo enigmático, pero no lo es. Los expertos aseguran que el deseo no es ciego. En apariencia, la gente se atrae, se repele o se ignora por razones que no siempre se acierta a definir. Pero "el deseo tiene un fuerte componente mental", asegura la psicóloga clínica Mila Cahue, asesora del portal de Internet Meetic-Match. "No existen reglas fijas que indiquen por qué deseamos a alguien. Entran en juego desde el factor genético hasta el aprendizaje sentimental", coinciden psicólogos y sexólogos.
Si uno se siente inseguro, está más receptivo, su abanico se amplía
Los expertos insisten en que las mujeres buscan un hombre fuerte, y los hombres, belleza o sumisión.
El cerebro marca las diversas fases de energía y declive en la pasión
Un 15% de los españoles están insatisfechos sexualmente
No podemos escapar del deseo de amar, es una ley de la naturaleza
"Cada uno va diseñando una imagen fruto de diversos factores: por un lado, una predisposición genética; por otro, el modelo educativo que adquirimos en el entorno familiar y social, y finalmente, el filtro cultural. Es una proyección, un entramado subjetivo que te lleva a desear a alguien que te gusta. Aunque a veces al conocer a esa persona te deja de gustar", precisa Cahue.
En ocasiones incluso se desea a alguien por razones directas: la sensación profunda de que alguien nos hace sentir bien.
Al igual que Cahue, la psicóloga Ángeles Sanz Yaque considera que las características emocionales del sujeto determinan en buena parte el objeto de deseo. Pero, desde el punto de vista físico, el nivel de testosterona es decisivo. También en la mujer. "En el hombre, este nivel es bastante estable, mientras que en la mujer hay fluctuaciones: la influencia hormonal se nota más durante la ovulación", señala.
El deseo cumple, además, una función, la de reequilibrar algo de lo que carecemos. Ése es el motor de muchas fascinaciones aparentemente contradictorias. Ella es ejecutiva de éxito, y él, un bohemio. ¿Por qué se han elegido? ¿Por qué perduran? "No siempre son tan desiguales esas parejas que consideramos flor de un día", explica Cahue. "Quizá los sueños íntimos de esa ejecutiva se acerquen a una vida más bohemia. Y él tal vez aspire a una vida ordenada". Algo que no es aplicable a todas las ejecutivas, desde luego, ni a todos los bohemios.
"Hombres y mujeres siguen respondiendo aún a patrones distintos: el varón tiende a desear a muchas, cuantas más mejor, por aquella razón ancestral de dejar su impronta. Mientras la mujer sigue seleccionando pocas parejas y de calidad, tanto para ellas como para sus hijos", recuerda Valls. Aunque este viejo esquema está cambiando: algunas mujeres empiezan a buscar más variedad sexual, sobre todo si ya tienen hijos. Sea como fuere, "la píldora anticonceptiva ha sido el gran afrodisiaco para la mujer", afirma Valls: al separar procreación y sexualidad, la mujer manifiesta su deseo sin miedo.
"El deseo de amar y ser amado está ahí, es algo visceral, una búsqueda activa del otro. No podemos escapar a esta ley de la naturaleza, aunque seamos capaces ya de tomar decisiones y de no enfocarlo a la procreación", manifiesta Aurora García, psicóloga integrada en el gabinete Álava-Reyes. Podría decirse que se está programado para desear. Aunque no siempre encontremos el objeto de deseo soñado o no entendamos por qué nos resulta deseable y hasta irresistible alguien que no coincide con nuestro ideal físico o social. Aurora García insiste en que la mujer sigue buscando un hombre no dominante, pero sí fuerte. Y los hombres, belleza o sumisión: todavía muchos piensan que si ella es servicial, cuidará mejor de los hijos.
El deseo es un motor para conseguir amor, y otras cosas. Hay expertos que aseguran que las mujeres en periodo fértil se interesan por hombres con marcados rasgos masculinos. Mientras que en otras fases del ciclo menstrual el aspecto físico no es tan determinante.
Muchos estudios responden a viejos estereotipos sexuales. Pero al final "es el cerebro el que interpreta este flujo de información fisiológica que le llega y desencadena a tiempo una sucesión de pensamientos e imágenes", recuerda Cahue.
Uno de los enemigos del deseo en las parejas actuales es el desarrollo profesional, altamente competitivo, apunta. "Se tienen los hijos cada vez más tarde, se vive una presión por ascender, y no practican el sexo simplemente porque llegan a casa agotados". Doce horas diarias en la oficina acaban con muchas parejas.
Cuando amor y deseo coinciden, ambos se retroalimentan. Con el tiempo, sin embargo, la emoción del amor se transforma en hábito, y el deseo necesita nuevos estímulos. Cahue no comparte la idea de que la estabilidad traiga el aburrimiento. "La pareja en sí no es aburrida, lo son las personas", sugiere.
La reciente encuesta sobre salud sexual elaborada por el Ministerio de Sanidad confirma que un 20% de mujeres y un 15% de los hombres se sienten insatisfechos en su sexualidad. "Hay parejas que funcionan bajo mínimos, y de algún modo lo asumen. Con esa situación es fácil estancarse y que el deseo se bloquee. Aunque esa falta de deseo es en ocasiones algo subjetivo", advierte Sanza.
Cuestión de aromaSi uno se siente inseguro, está más receptivo, su abanico se amplía
Los expertos insisten en que las mujeres buscan un hombre fuerte, y los hombres, belleza o sumisión.
El cerebro marca las diversas fases de energía y declive en la pasión
Un 15% de los españoles están insatisfechos sexualmente
No podemos escapar del deseo de amar, es una ley de la naturaleza
Cuestión de aroma
Nuestro cuerpo produce unas sustancias químicas llamadas feromonas que nos inclinan al bienestar y al encuentro con los demás. Mucho se ha especulado en las últimas décadas sobre su papel en el deseo sexual. Los investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Ángel Guerrero y Carme Querol, pioneros en el estudio de las feromonas en insectos, aseguran que "existen evidencias claras de que hay hormonas que regulan ciertos comportamientos en humanos". Aunque se muestran cautos. Consideran arriesgado "extrapolar a los humanos el papel que las feromonas de insectos juegan en el comportamiento y reproducción de los mismos". De cualquier modo, creen que sí son determinantes en la atracción sexual. Aunque, recuerdan, "el hombre y la mujer, a diferencia de los animales que se comportan en base a su instinto, nos controlamos más desde un punto de vista racional".
Lo que sí se ha contrastado es que el bebé reconoce a la madre a los pocos día de nacer y, viceversa, la madre puede discriminar el olor de su pequeño frente a otro de la misma edad a través de alguna prenda que haya vestido previamente. Otro ejemplo: se ha observado que niños y niñas entre tres y seis años consideran agradable el olor de las axilas femeninas, mientras que el de las axilas masculinas sólo agrada a los niños, pero no a las niñas.
El poder hormonal
"La principal hormona vinculada al deseo sexual es la testosterona", afirma el urólogo José Luis Martínez Piñeiro. "A menudo, los problemas de disfunción eréctil, eyaculación precoz o de libido baja suelen estar mezclados. Al tener alguna dificultad física, el sujeto se inhibe, y esa actitud influye en una pérdida de deseo", explica. Por el contrario, cuando las relaciones sexuales son buenas en una pareja, hay una mayor motivación a repetir esa experiencia, lo que añade ya un componente psicológico. "Aunque las disfunciones tengan un origen orgánico, suele darse un factor psicológico asociado. Si el nivel de testosterona disminuye, repercute directamente en la libido. Esto se ha comprobado en personas con cáncer de próstata: al tratarlos, se les baja a propósito el nivel de testosterona y, como consecuencia, cae de inmediato también el deseo". Otra hormona que interviene en el deseo es la prolactina. Si aumenta, disminuye la erección y la libido.
La testosterona está también vinculada al deseo femenino, al igual que la DHEA y otras hormonas que fabrican las glándulas suprarrenales. "Se ha comprobado que algunas personas con tumores de glándulas suprarrenales experimentan un incremento de la libido. Al igual que en las deportistas de elite a las que se les administra testosterona", explica Martínez Piñeiro.
La edad desencadena una serie de problemas en el hombre. "Si mantiene la libido y los problemas son de erección, las pastillas conocidas como Viagra, Cialis o Levitra pueden ser una ayuda. Pero hay que tener presente que estas pastillas no incrementan el deseo: mejoran el rendimiento, y eso hace que afronten las relaciones de pareja mejor y, como consecuencia, puede reactivar el interés sexual y sus expectativas", precisa el especialista. "Sus efectos son similares. La diferencia es que Viagra y Levitra deben tomarse de media hora a una hora antes de la relación, y su efecto suele durar unas seis horas. Cialis se puede tomar con la comida y con alcohol, y tiene una horquilla de tiempo más amplia. Con una pequeña dosis continuada, pacientes diabéticos pueden mantener una vida sexual normal", añade Martínez Piñero. Aunque cada uno tiene sus preferencias, matiza. Además de tomarla con control médico, no se puede mezclar con nitroglicerina, empleada para tratar la angina de pecho.
05 enero, 2010
2010....NUESTRA ESPERANZA ????
Por: Karina
Para sì...Para los demàs.
Para inventar este asunto de los años desde tiempo que se pierden en las brumas, el hombre ha aprovechado la vuelta completa que su casa, la tierra, a toda velocidad dà alrededor del sol con cierto retraso por lo que cada cuatro años hay que añadirle a los trescientos sesentaicinco un dìa màs. Son los llamados años bisiestos.
Antes los años tan solo tenian diez meses. Cada mès llevaba un nombre lleno de hermosìsima simbologìa.
En primer lugar era un mes apropiado, o mas apropiado para ocuparse, el hombre antiguo, de su oficio predilecto, hacer la guerra. No quiere decir que al hombre de ahora no le guste y se ocupe de la guerra como su trabajo predilecto, lo que pasa es que en aquellos tiempos pretèritos daba màs trabajo guerrear en los fuertes inviernos que ahora.Ademàs tambièn simboliza marzo otra guerra, la de la madre natura que al irse poco a poco apròximando al sol, comenzaba la lucha tìmida de la primavera por desplazar el gèlido invierno y aventurar sobre la zona templada de la tierra sus calideces.
Aprilis, aperio...de donde arranca abril. Aperrire, Aperire es abril. Abril es la apertura a la esperanza. La primavera. El florecimiento...el color...el trino de las aves...la poesìa...Mayo, nos viene de maior, que es mayor. Ha triunfado la primavera. Corre a llenarnos el verano. Como entonces los meses contaban solo con diez meses como dijimos el año pues habìa llegado a la "mitad" de su vida.
Los meses de julio y agosto que no existian al principio fueron añadidos respectivamente por los emperadores Cayo JULIO Cesar y Cesar Octavio AUGUSTO.
02 enero, 2010
LA VERDAD TRANSPARENTE DE CAMUS....
El autor se perfila, a los 50 años de su muerte, como uno de los grandes de su siglo
JOSÉ MARÍA RIDAO 02/01/2010
Albert Camus no dejó nunca de ser un escritor leído, pero sólo la publicación póstuma del manuscrito inacabado de El primer hombre, en 1994, derribó las últimas barreras que habían impedido considerarlo como lo que fue, uno de los más grandes del siglo XX. Las últimas barreras eran, en realidad, una sola: el anatema lanzado contra él por Sartre y su camarilla de Les temps modernes tras la publicación de El hombre rebelde, donde Camus cuestionaba el papel que la izquierda intelectual asignaba a la violencia revolucionaria.
Se negó a establecer identidad alguna entre Alemania y el nazismo
Ante los asombrados lectores de El primer hombre aparecía desnudo por primera vez, sin las máscaras de la ficción o las deliberadas opacidades del ensayo, un mundo de fascinante belleza y, a la vez, de aterradora miseria, que no era otro que el mundo argelino en el que Albert Camus pasó su infancia y primera juventud. El escritor que recibiría el premio Nobel en 1957 y al que poco después darían la espalda quienes ingenuamente había considerado sus iguales, sin advertir desde una desarmante humildad que su calidad humana e intelectual era infinitamente superior a la de ellos, describe con la ternura de la que sólo son capaces quienes deciden celebrar la vida por encima de todas las adversidades a una madre vestida de negro y analfabeta, sin otra diversión cuando regresa de su trabajo de doméstica que contemplar en silencio la calle desde un balcón.
Era desde este mundo, desde esta experiencia íntima descrita en El primer hombre, desde donde Camus siempre había hablado. Las polémicas muchas veces maliciosas en torno a alguna de sus tomas de posición, como aquélla en la que, refiriéndose a Argelia, aseguró que entre la justicia y su madre, escogería a su madre, cesaron de inmediato. Y no porque se reconociese por fin que Camus no se equivocaba, sino porque, gracias a las páginas absorbentes, conmovedoras de El primer hombre, se descubría que el dilema era, en efecto, un dilema. La justicia a la que Camus se refería era, sin duda, la justicia; pero también la madre era la madre, no un recurso estilístico para subrayar el contraste entre los términos abstractos y concretos. La bruma de sospecha, e incluso de desprecio, que envolvía su obra desde el anatema lanzado contra ella por Sartre y su corte de Les temps modernes comenzó a disiparse. Camus podía no ser un intelectual con sólidas bases académicas, según le acusaron, pero tuvo razón frente a sus contradictores bien pertrechados de títulos y posiciones universitarias. Tuvo razón, por descontado, al condenar el abyecto papel que la izquierda intelectual asignaba a la violencia revolucionaria. Pero también al ser uno de los pocos escritores que, junto a Günther Anders y Karl Jaspers, condenó las bombas de Hiroshima y Nagasaki. O al negarse a establecer identidad alguna entre Alemania y el nazismo, interpretando el desenlace de la guerra como una victoria, no de unos países sobre otros, sino de los hombres y mujeres de cualquier nacionalidad comprometidos con la libertad sobre quienes abrazaron la causa del totalitarismo. O al defender desde la dirección de Combat la necesidad de que quienes dirigen o escriben en los periódicos arrostren con orgullo, incluso con soberbia, las consecuencias de su independencia frente al poder.
Hoy, a los 50 años de la muerte de Camus, las tornas han cambiado, y son sus contradictores en vida quienes han perdido el reconocimiento. No a causa de un anatema equivalente al que lanzaron contra el autor de El hombre rebelde, sino de la verdad transparente a la que siempre se mantuvo fiel Albert Camus.
30 diciembre, 2009
BABELIA ELIGE EL LIBRO DEL 2009........
Los libros más destacados de 2009 según 50 críticos y periodistas de Babelia. Cercas, Muñoz Molina, Roth, Szymborska, Casanova, Conti, Gamoneda, Dickinson, Wolff y Michon son los nombres elegidos.
El ensayo destrona a la novela y ganan protagonismo los autores extranjeros en una lista que suma más de 250 títulos. De entre los 20 obras preferidas, sólo cinco corresponden a este género: la lista la completan siete ensayos, tres libros de relatos, dos poemarios, dos de memorias y uno de cartas.
1 Javier Cercas
ANATOMIA DE UN INSTANTE
Javier Cercas reconstruye en una arriesgada apuesta literaria el fallido golpe de Estado en España el 23 de febrero de 1981, a partir de la figura de Suárez, Carrillo y Gutiérrez Mellado.
Javier Cercas
Anatomía de un instante (Mondadori)
En Anatomía de un instante, Javier Cercas se aproxima a un hecho decisivo en la historia de España (el fallido golpe de Estado del 23 de febrero de 1981) para desplegar la experiencia de la ficción basada en hechos reales. El resultado es una obra capital de la literatura contemporánea en español y que ha sido elegida por los críticos de Babelia como el Libro de 2009. Por Alberto Manguel
El honor, lugar común de la gran literatura medieval, tiene hoy en día la calidad inédita y sorprendente de algo olvidado o desaparecido. Las raras veces en las que se lo menciona, adquiere en un contexto contemporáneo una connotación irónica o sarcástica, contaminada por banales convenciones retóricas cuando no mafiosas. Desde los principios del siglo veinte hasta ahora, en el campo político, eficacidad y astucia han adquirido mucho mayor prestigio que la conducta ética y valerosa; es por eso que nuestros héroes estatales son, en su mayor parte, rufianes y estafadores.
En tal contexto, los precursores de Javier Cercas, para quien el honor es el tema central de su literatura, no son los cínicos novelistas de entreguerras (“describir el heroísmo no es tarea provechosa”, declaraba Simone de Beauvoir en los años cincuenta) sino los irascibles filósofos e historiadores del siglo dieciséis hacia atrás, de Tomás Moro a Séneca. Cómo nos comportamos frente a un desafío, qué actitud elegimos, le importa más a Cercas que por qué lo hacemos.
Como es harto sabido, el fallido golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 fue un momento decisivo en la historia española contemporánea, a partir del cual los españoles tomaron conciencia de una nueva responsabilidad política posfranquista. Los golpistas que entraron en el Congreso de los Diputados y regaron de balas el hemiciclo pensaron que esta demostración de fuerza los convertiría en héroes nacionales y les otorgaría las riendas del gobierno. Sin embargo, como Javier Cercas demuestra irrefutablemente en este libro singular, el heroísmo, el verdadero heroísmo, no lo manifestaron ni los golpistas y sus líderes ni los políticos que resultaron victoriosos, sino tres hombres quienes, bajo la lluvia de balas, se rehusaron a tomar parte en la refriega.
Adolfo Suárez, Gutiérrez Mellado y Santiago Carrillo permanecieron en sus lugares mientras sus colegas se echaban al suelo bajo sus escaños. Es en estos tres, incólumes ante la absurda violencia, que Cercas busca esa “conducta honorable” que requería Séneca y cuyo significado hemos perdido casi del todo, conducta que podría resumirse en la réplica que dio un cierto doctor Henderson, a mediados del siglo dieciocho en Oxford, según cuenta De Quincey y cita Borges. En medio de una discusión teológica o literaria, el impávido doctor, al recibir en la cara un vaso de vino de su adversario, respondió: “Esto, señor, es una digresión; espero su argumento”. Los tres héroes de Cercas se quedaron sentados en sus sillas, esperando el argumento que nunca llegó.
La experiencia de la ficción basada en hechos reales (sus merecidamente célebres Soldados de Salamina y La velocidad de la luz entre otras) le ha permitido a Cercas la narración de hechos reales como si fueran ficción. El lector sabe que lo narrado ha ocurrido de veras, pero gracias a la habilidad literaria de Cercas, percibe la verdad como fruto de la perspicacia de la imaginación, no sólo como la contaduría de la historia. “Lo entendí. Creo que esta vez lo entendí”, escribe Cercas en la última página de su libro.
El lector lo sabe: los hechos son incontrovertibles, basados en documentos verificables, pero, al mismo tiempo, se abren y se amplían con la generosa ambigüedad de un cuento de hadas que se rehúsa a convertir lo sucedido dentro del ámbito humano en un fácil y estricto catequismo. Las cosas son como ocurrieron, sí, pero también como pudieron ocurrir, como sus protagonistas creyeron que ocurrían entonces, como los lectores futuros juzgarán que hubiesen podido ocurrir en el pasado reciente. La conducta de los hombres y de las mujeres que tomaron parte en los acontecimientos goza (o sufre) de esta pluralidad; y sin embargo, al mismo tiempo, según Cercas, todas las versiones de un acto responden, voluntariamente, a una determinada ética.
Llegado el momento decisivo, las diferentes opciones se concentran en una sola, determinada y determinante, cuyas lecturas pueden ser diversas pero cuya esencia es única. En cualquier situación, algunos personajes se comportan como cobardes, otros como héroes. Es por eso que en la Comedia de Dante castigos y recompensas no son creados por un dios rencoroso o magnánimo sino por nuestras propias acciones. La literatura de Cercas es, en última instancia, una defensa del libre arbitrio.
Un tema magnífico no presupone una ejecución ejemplar. En el caso de Anatomía de un instante, el honorable y heroico tema ha dado lugar, sencillamente, a una de las obras capitales de la literatura en lengua castellana de nuestra época. Anatomía de un instante es ejemplar, en todos los sentidos de la palabra. En este libro, Cercas ha logrado, con un estilo tranquilo, fluido, preciso, iluminar un momento esencial y discreto de España, guiando al lector a través de sus innumerables complejidades y digresiones. Creemos leer una crónica política cuya anécdota nos conmueve por su fuerza dramática; en realidad, como en las grandes tragedias griegas, nos convertimos en testigos de un magnífico acto de resistencia a la repetida infamia de la Historia.
© EDICIONES EL PAÍS, S.L. - Miguel Yuste 40 -
LA NOCHE DE LOS TIEMPOS
Antonio Muñoz Molina novela las vísperas de la Guerra Civil española y los fanatismos ideológicos a través de una historia de amor que se derrumba como el mismo país.
La noche los tiempos (Seix Barral)
Aunque no debería existir ninguna razón particular para decidirse a leer una nueva novela de Antonio Muñoz Molina, confieso que me puse a leer La noche de los tiempos debido al anuncio de que en ella también aparecían personajes reales que tuvieron que ver con dos instituciones a las que he dedicado como historiador algunos esfuerzos, la Junta para Ampliación de Estudios y la Residencia de Estudiantes (el protagonista de la novela, el arquitecto Ignacio Abel, resulta ser uno de los pensionados de aquella Junta).
En lo que se refiere a la reconstrucción del turbio universo de esperanzas, desencuentros, dobleces, logros y fracasos que se fue configurando durante la Segunda República y, entonces ya con desesperanzadora brutalidad, la rebelión militar de julio de 1936, me cautivaron más, por su espontánea naturalidad, viejas narraciones como La forja de un rebelde de Arturo Barea, o algunas de las correspondencias recuperadas de aquel tiempo (por ejemplo, el Epistolario de Pedro Salinas, con quien Abel comparte ciertas situaciones).
INDIGNACION
Philip Roth ronda a la muerte desde la mirada y los sentimientos de un padre, un hijo y la sociedad estadounidense que ve caer a los muchachos en la guerra de Corea.
Philip Roth
Indignación (Mondadori)
Marcus Messner es un joven judío que ingresa en un colegio universitario en su Newark natal. Es hijo de un carnicero que, a medida que su hijo crece, se obsesiona por proteger la vida del chico convirtiéndose en un maniático que lo agobia con toda clase de protecciones y prohibiciones. Marcus acaba huyendo a una Universidad del Medio Oeste muy conservadora. Su vida en la Universidad es brillante en cuanto a los estudios, pero de difícil adaptación social, lo que le acaba llevando al despacho del decano. El decano, un antiguo héroe deportivo y hombre de creencias tan firmes como limitadas, trata de doblegar el carácter solitario de Marcus con una mezcla de suavidad e incomprensión; y Marcus —que ha pasado de la presión de su padre a la del decano— estalla en defensa de su libertad en una escena memorable.
El asunto anejo es la muerte. La muerte la concibe el padre como la pérdida del hijo en el que tiene puestas todas sus esperanzas. En cambio, el hijo la teme porque desea tener tiempo de llegar a ser él mismo, de alcanzar el destino que trata de labrarse con una dedicación casi obsesiva al estudio. El telón de fondo es la inminencia del reclutamiento para la guerra de Corea, donde los jóvenes caen a cientos. En las novelas de Roth siempre emerge la indignación contra cualquier forma de manipulación del poder. Este libro es una muestra perfecta de ello y una soberana lección de literatura. Por José María Guelbenzu
La nobel polaca Wislawa Szymborska continúa poetizando en voz alta al lanzar esas preguntas sobre la brutalidad del mundo pero recordando su belleza e invitando a huir del pesimismo.
Wislawa Szymborska
Aquí (Bartleby)
Bendito sea el año 1996, que puso la foto de Wislawa Szymborska en todos los periódicos del mundo, porque acababan de darle a ella el Nobel de Literatura y a nosotros la oportunidad de descubrirla. En los trece años que llevamos con sus libros, publicados en España por Hiperión, Igitur, Lumen, Columna y Bartleby, no ha dejado de crecer nuestra admiración por cada obra suya, que unas veces se titula Gran número o Gente en el puente, y otras Fin y principio, Instante o Aquí, pero que, en el fondo, siempre podría llamarse igual que su libro de 1954
Preguntas planteadas a una misma, porque eso es su escritura: meditación, búsqueda y análisis; es decir, una defensa contra la prisa y la brutalidad de este mundo en el que
“la ignorancia tiene mucho trabajo, /
todo el tiempo cuenta, compara, mide, /
saca conclusiones y raíces cuadradas”,
y en el que sobrevivir consiste en lograr un equilibrio entre lo que ya se sabe y lo que es mejor fingir que no, para escapar del pesimismo. Esos versos pertenecen al primer poema de su último libro, Aquí, publicado por Bartleby, pero también lo son estos otros en los que Szymborska nos ofrece su medicina clásica contra el abatimiento, que es la inteligencia, y un truco para fomentarla, que es adoptar un estado de vitalidad irónica:
“La vida en la tierra sale bastante barata. /
Por los sueños, por ejemplo, no se paga ni un céntimo. /
Por las ilusiones, sólo cuando se pierden. /
Por poseer un cuerpo, se paga con el cuerpo”.
Se puede saber que tenemos “caras de segunda mano” o que el único consuelo del pasado es “que pudo haber sido peor”, y ser feliz pese a todo: ésa es su filosofía. Por fortuna, Szymborska ni deja de sonreír ni se rinde, como explica otro verso de este extraordinario Aquí: “El tiempo apremia. Escribo”.
No pare, por favor, doña Wislawa.
Por Benjamín Prado
HISTORIA DE MI VIDA
Giacomo Casanova dejó estas memorias, que reflejan el siglo XVIII, para que se pueda comprobar lo que hay de verdad, mentira, calumnia e insidia en su legendaria y seductora existencia.
Giacomo Casanova
Historia de mi vida (Atalanta)
Tal vez hay que ser un animoso hombre de acción, un cómplice de la realidad, un gozador de sus privilegios —si se ha nacido en el siglo XVIII—, para poder proclamar, como hizo Giacomo Casanova, el descrédito de la ficción y el favor de la ciencia. La aseveración le cuadraría bien a aquel libertino si su nombre sólo se asociara a la creación de la lotería nacional francesa, o a sus facetas de agente financiero, militar, espía y jugador empedernido. Pero fue también mago, alquimista, filósofo, violinista, un artista de la seducción y acaso un hombre distinto en las innumerables ciudades que visitó. Un hombre que encarnó en su época la leyenda del vigor y la aventura y que sufrió minuciosamente la afrenta de la soledad y la vejez. Dijo que no le gustaban las novelas y creó, con la materia de su vida, el personaje novelesco más extraordinario de su tiempo. Lo que haya en su autobiografía de falsedad o de invención —y no es poco, a juzgar por las numerosas aclaraciones a pie de página, que no impugnan la verosimilitud del relato—, no cabe achacarlo a olvido o engaño, sino a la tentación de agradar, que en Casanova tiene el imperativo del placer, incluso cuando se autorretrata (a nuestros ojos) de un modo reprobable, o sea, como un canalla. Con esta edición de Historia de mi vida, , por primera vez completa y prolijamente anotada, al lector audaz se le brinda la ocasión de rememorar las vidas probables que se pueden vivir, o sentir la energía de la imaginación que quien ha vivido mucho.
Por Francisco Solano
SUDESTE
Haroldo Conti convirtió en lugar mítico un rincón de Argentina más acá de la pampa y más allá de Buenos Aires: el Delta del Paraná arrinconado por todos, al crear una novela de aprendizaje
Haroldo Conti
Sudeste (Bartleby)
La lectura de Sudeste (1962), primera novela del desaparecido escritor argentino Haroldo Conti (1925-1976), nos arrastra por una travesía tan zigzagueante y esquiva en lo episódico como inquietante y honda en su repliegue existencial.Sudeste narra la vida en el Delta del Paraná y nos descubre un paisaje casi virginal aunque tan cercano a la metrópolis, y escenarios que parecen derruidos y podridos y vacíos pero que están repletos de vida: vegetal, animal y humana. Y de muerte.
Vemos aquí la menuda vida cotidiana de los sedentarios que trabajan en los juncales o el trasiego de los que comercian y el pulular de pícaros y hampones que merodean por las orillas y los márgenes. Y sobre todo vivimos la vida en el río, cuando el Boga decide reparar un destartalado bote y emprender su personal navegación por esas aguas. Y acompañando a este vagabundo romántico y robinsoniano sabremos cómo el río cambia y cómo cambia de distinto modo según las estaciones; notaremos la profunda simbiosis entre hombre y río, y las sensaciones y sentimientos y certezas que ella inspira o propicia; veremos desatarse sus fuerzas —ese viento, el sudeste—, y conoceremos también la perturbadora extrañeza que puede sobrevenir “porque el río teje su historia y uno es apenas un hilo que se entrelaza con otros diez mil”. Hasta anegarnos en el fatal desenlace, porque la maldad vive también en el alma del río y madura en el letargo del invierno.
Hay en Sudeste epopeya, lirismo y tragedia (y también humor) tamizados en el crisol de una maravillosa y dificilísima sencillez, esa que según Azorín consiste en colocar una cosa detrás de otra: “Comenzaron a despuntar los sauces. La línea de las islas se oscurecía. Sintieron en sus cuerpos esa vaga inquietud que acompaña al cambio. Una especie de zozobra. Un desvelo”.Por Ana Rodríguez Fischer
UN ARMARIO LLENO DE SANGRE
Antonio Gamoneda viaja hasta su infancia para recuperar lo que había olvidado y mostrar los laberintos de la arbitrariedad y la tristeza y la felicidad.
Un armario lleno de sombras (Galaxia Gutenberg/Círculo de lectores)
Antonio Gamoneda (1931) escribió que “la poesía es el arte de la memoria”. Leer Un armario lleno de sombras es una manera de vivir esa ley, aunque la poesía no se imponga en este austero y luminoso libro desde las exigencias del metro y el ritmo. Sí está la poesía entre las líneas de su sustancia narrativa. Poesía y memoria a la búsqueda de la infancia perdida. Gamoneda escribe este libro para recuperar lo que durante años olvidó. Esa operación la lleva a cabo desde variadas incertidumbres: sombras las llama el poeta leonés. Sombras que porfían ahora en la vejez y se hacen relato de una infancia, pero también de una época, de un régimen, de una miseria colectiva, de la pobreza familiar, del miedo y la arbitrariedad ultrajante de los vencedores. Siendo poeta como es Antonio Gamoneda, siendo el gran poeta que es, este libro se concibe bajo la cadencia de la prosa narrativa. En un artículo el autor de Arden las pérdidas valoró la poesía en Las palmeras salvajes de William Faulkner. La memoria de la propia infancia qué otra cosa puede ser sino una novela sobre la infancia. O un poema.
CARTAS
Emily Dickinson confirma en esta correspondencia por qué es una de las grandes poetas de todos los tiempos, a la vez que su lectura desvela su lado más íntimo e intenso.
Cartas (Lumen)
Un espíritu más oscuro es la expresión que Emily Dickinson (1830-1886) utilizó en varias de sus cartas para referirse a la poesía y al amor, que relacionaba con la brujería y que contraponía al espíritu divino del puritanismo en el que fue educada. A ese espíritu se dedicó con una intensidad sin parangón entre sus contemporáneos. Dickinson es la más grande poeta norteamericana y una de las voces líricas más valiosas de toda la literatura occidental. Su estilo singularísimo no admite comparaciones, pues está forjado a partir de los trazos, a menudo contradictorios, de su poderosa personalidad.
9 Tobias Wolff
AQUÍ EMPIEZA NUESTRA HISTORIA
Tobias Wolff recuerda en estos cuentos la vida de gente corriente y como los destellos inesperados pueden confrontar a las personas con sus propias verdades.
En Mortales, uno de los mejores cuentos de esta colección donde hay más de un puñado de obras maestras, uno de los atribulados hombres de Tobias Wolff le dice a un redactor de Necrológicas esta banalidad: “Uno puede ser buena persona sin ser famoso. Las gentes con grandes apellidos no siempre son grandes personas”. “Eso es verdad”, responde el redactor, “pero es una especie de verdad para las personas sin importancia”.