12 julio, 2014

WOODY ALLEN....


Foto: ¡Buenos días!

Filosofamos hoy con el director, actor, guionista y músico Woody Allen (Nueva York, 1935) y un diálogo de su película Scoop (2004):

"-Eres un pesimista, ¡ves siempre el vaso medio vacío! 
-No, lo veo medio lleno... de veneno."

¿Es el pesimismo, de algún modo, una forma de prudencia?

Filosofía Hoy

Filosofamos hoy con el director, actor, guionista y músico Woody Allen (Nueva York, 1935) y un diálogo de su película Scoop (2004):

"-Eres un pesimista, ¡ves siempre el vaso medio vacío!
-No, lo veo medio lleno... de veneno."

¿Es el pesimismo, de algún modo, una forma de prudencia?

CHARLES READE (1814-1884)

Foto: Seguimos sacando filosofía fuera del ámbito y las palabras de los grandes filósofos de la historia. En este caso, nos llega de la mano del escritor británico Charles Reade (1814-1884):

"Siembra un acto y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás un destino."

Suena muy aristotélico, ¿no creéis?
Filosofía Hoy
 Seguimos sacando filosofía fuera del ámbito y las palabras de los grandes filósofos de la historia. En este caso, nos llega de la mano del escritor británico Charles Reade (1814-1884):

"Siembra un acto y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás un destino."
Suena muy aristotélico, ¿no creéis?

JAIME BALMES (1810-1848)

Para este sábado hemos escogido una frase del filósofo y teólogo Jaime Balmes (1810-1848):

"No hay sabiduría sin prudencia; no hay filosofía sin cordura. Existe en el fondo de nuestra alma una luz divina que nos conduce con indudable acierto si no nos obstinamos en apagarla.”

¿Tenía razón? ¿Es la prudencia, actualmente, una virtud minusvalorada?
Filosofía Hoy con Mary Jofré
 
Para este sábado hemos escogido una frase del filósofo y teólogo Jaime Balmes (1810-1848):
"No hay sabiduría sin prudencia; no hay filosofía sin cordura. Existe en el fondo de nuestra alma una luz divina que nos conduce con indudable acierto si no nos obstinamos en apagarla.”
 
¿Tenía razón? ¿Es la prudencia, actualmente, una virtud minusvalorada?

05 junio, 2014

LLUVIA LONDINENSE...


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Por: Amalia Valdez

 
     La lluvia londinense no moja. No es como esos aguaceros de Santo Domingo que dejan las calles inundadas, convirtiéndose en la peor pesadilla de carros y peatones por igual. Nadie se arremanga los pantalones para saltar los charcos que deja la lluvia londinense, nadie se cubre la cabeza con una funda de supermercado, y nadie barre los gazebos o las terrazas para evitar que se repose el agua. La lluvia londinense no anuncia que ya se acerca con una caravana de truenos, ni hace a las aceras gritar cuando las gotas se arrojan violentamente hacia ellas. Qué va, la lluvia londinense cae con cierta gracia sobre el pavimento, con esa actitud tan british de evitar a toda costa ser la causa de una molestia.
A lo mejor mis amigos y familiares en Santo Domingo no se dieron cuenta de este contraste cuando les dije que me mudaba a Londres. La reacción era siempre la misma: “Pero ahí llueve todo el tiempo”, como si se tratase de una lluvia inhabilitadora como la de Santo Domingo, y no esta pobre excusa de disturbio atmosférico. “Me compro una buena sombrilla y punto” respondía siempre, a sabiendas de que no me podría importar menos qué tanto lloviese o no.
 
Pero qué más da, si al final uno se acostumbra a todo. A los días grises, a andar en esas guaguas rojas de dos pisos, al “cheers mate”, “lovely”, y “brilliant”, y hasta a pagar aproximadamente el equivalente a 80 pesos dominicanos por un mango desabrío. A los apartamentos claustrofóbicos, la mala comida, y la agotadora logística inglesa. A los vagones apretados del tube en hora pico, las distancias exageradas, y a pararse a la derecha en las escaleras eléctricas. De hecho, creo que casi me acostumbro a mirar al lado contrario antes de cruzar la calle.
 
Y todo suele ir bien entre rutina y rutina. Pero de vez en cuando, surgen esos inútiles monólogos internos sobre qué se supone que es “el hogar”, y particularmente, en cual hemisferio del mundo está el mío. Dudo que sean pocos los estudia-fuera que no se pregunten lo mismo en algún punto. Claro, están los que siempre han sabido que volverán, los que toman por sentado que no volverán, y los que dicen que flotan y que van a ver dónde acaban, aún sabiendo, bien en el fondo donde preferirían estar. Aún así, los planes de asentamiento futuro todavía no son más que un horizonte lejano, y por lo tanto no inmunizan a nadie contra ese familiar virus de nostalgia.
 
Como cualquier otro virus, la nostalgia viene por temporadas. Mis observaciones y experiencia propia me sugieren una cierta correlación entre un aumento en la frecuencia de síntomas y la llegada del invierno. En especial, esas primeras semanas de diciembre, cuando todo parece girar en torno a los planes navideños . Es ahí cuando la distancia verdaderamente empieza a adquirir peso. Luego del Año Nuevo los síntomas suelen contenerse por un buen tiempo, aunque claro está, uno que otro domingo te pueden tomar por sorpresa.
 
Como aquel fin de semana que me encontré cocinando un mangú de plátanos, y no pude evitar pensar si me encontraba en medio de un ejercicio de cocina, o un ejercicio de memoria. O aquel otro fin de semana cuando estaba escuchando música en casa, y de repente vino a caer “El Niágara en Bicicleta”, canción que sólo sirvió para arrastrarme a una espiral de éxitos del clásico Juan Luis, en un intento de evocar los sonidos familiares de la isla. A veces esa misma nostalgia me lleva a pasar horas muertas mirando fotos de años atrás, mucho antes de que se me evaporara el sol de la piel y se me suavizaran los rizos con el cambio de clima. Años atrás, cuando estas cuestiones metafísicas y preguntas existenciales no tenían relevancia alguna.
 
Sin embargo, a veces me pregunto cuál es el punto de esta nostalgia. Pondero si quizás no sea más que un ejercicio de Rosy Retrospection, o de pintar la memoria cómo nos gustaría guardarla. Recordar en rosa la supuesta armonía de las relaciones que se quedaron en la isla, en turquesa aquellas icónicas playas infinitas que supuestamente dejé atrás, y en amarillo el brillo de un sol que calienta pero no ahoga. En fin, recordarlo todo como lo pintan los anuncios del turismo: como si no fuese más que sonrisas, alegría, y merengue.
 
Pero claro, esa memoria selectiva es el síntoma principal de la nostalgia. Sea cual sea la realidad está ya a 7,023 kilómetros en algún lugar del Caribe. De vez en cuando me tropiezo con una que otra noticia que me llama la atención, pero las tormentas en el trópico se convierten sólo en brisa al llegar al norte. Y claro, mientras más enterada estoy me doy cuenta de la paradoja: todo está cambiando, pero todo sigue igual. Me pregunto entonces si ya a este punto seré satélite de otra órbita, o si la isla todavía ejerce su fuerza gravitacional sobre mí. Me pregunto qué tanto cambiará el significado de la palabra “volver” con los años, y si alguna vez estos vuelos de ida serán vuelos de vuelta. En fin, la nostalgia disfruta de las preguntas capciosas, de poner a prueba nuestra decisión de echar alas y no raíces. Sólo hay que esperar que los síntomas bajen. A veces toma algunas horas, a veces días, en algunos casos ha durado semanas… pero bueno, el virus siempre termina volviendo a la atmósfera, esperando ser lavado por una lluvia que no moja.

27 mayo, 2014

LOS 10 MEJORES LIBROS DE LA HISTORIA SEGÚN TIME...


Dijo André Maurois que “la lectura de un buen libro es un diálogo incesante en el que el libro habla y el alma contesta”, por esta razón, y porque los libros resultan naves viajeras para llegar al conocimiento, la revista TIME publicó una lista con, las que considera, las 10 mejores novelas de la historia.El […]
 
 Dijo André Maurois que “la lectura de un buen libro es un diálogo incesante en el que el libro habla y el alma contesta”, por esta razón, y porque los libros resultan naves viajeras para llegar al conocimiento, la revista TIME publicó una lista con, las que considera, las 10 mejores novelas de la historia.
El impreso aseguró que es “una obscenidad aventurarse a elaborar una lista como esta, dada la subjetividad que puede influir en la elección, pero a pesar de esto se han atrevido a publicarla”.
Anna Karenina, de León Tolstoi
Anna Karenina, de León Tolstoi
Esta es una de esas obras clásicas de la narrativa que permanecen a través de generaciones debido a lo que refleja, pues sus acciones logran que el lector se identifique con sus personajes. El libro ha sido adaptado varias veces para crear versiones cinematográficas que presentan la historia de la protagonista: Anna; una mujer de la aristocracia rusa quien se deja llevar por la pasión, acabando con su matrimonio; dicha toma de decisiones la lleva a convertirse en el centro de la polémica en una Rusia donde el divorcio y la infidelidad son parte de la vida cotidiana en la intimidad del hogar, pero la comidilla en las calles y las salas de baile.
Madame Bovary, de Gustave Flaubert
Madame Bovary, de Gustave Flaubert
 
 
Una novela controversial que dejó en evidencia a la sociedad francesa del siglo XIX; Madame Bovary, de Gustave Flaubert, fue publicada el 12 de abril de 1857, convirtiéndose, hasta la fecha, en una de las novelas más importantes de la literatura universal. El realismo, que estaba en pleno auge, se ve reflejado en la pluma de Flaubert y en su manera de documentar la realidad francesa. 
Guerra y paz, de León Tolstoi
Guerra y paz, de León Tolstoi
 
Esta es considerada como la obra cumbre del autor junto con su otro trabajo, Anna Karénina. En Guerra y paz, Tolstoi quiso narrar las vicisitudes de numerosos personajes de todo tipo y condición a lo largo de unos cincuenta años de historia rusa, desde las guerras napoleónicas hasta más allá de mediado el siglo XIX.
Lolita, de Vladimir Nabokov
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Este clásico de la literatura erótica, obra del escritor ruso Vladimir Nabokov, continúa siendo uno de los títulos más representativos del género desde que se publicó por vez primera en 1955. Esta novela trata el escabroso tema de la atracción que puede llegar a sentir un hombre mayor por una mujer joven, específicamente una niña de 12 años.
 
Las aventuras de Huckleberry Finn, de Mark TwainLas aventuras de Huckleberry Finn, de Mark Twain
 
El protagonista de este libro es un niño desharrapado, que no va a la escuela, roba y utiliza un lenguaje “barriobajero”. A través de sus atónitos ojos de chiquillo espabilado, Mark Twain consigue realizar sus mayores ambiciones literarias, pues a partir del color local creó una historia universal cuyo impacto en el lector es profundo y duradero: todo un clásico de literatura universal.
Hamlet, de William Shakespeare

Hamlet, de William Shakespeare
 
 
La tragedia se centra en las tribulaciones y dudas del joven príncipe de Dinamarca después de que recibe la visita del fantasma de su padre para pedirle que vengue su muerte a manos de su hermano Claudio.
El gran Gatsby, de Scott FitzGerald

El-gran-Gatsby
 
Publicada por primera vez el 10 de abril de 1925, El gran Gatsby es considerada como La Gran Novela Norteamericana. Simboliza el triunfo, la perpetua juventud y el deslumbramiento que desemboca en la tragedia, la decadencia y la caída; constantes reflejadas con asombrosa precisión en la vida de Fitzgerald.
 
 
La relevancia y popularidad de la novela de Fitzgerald radica no sólo en la narrativa e inclusión del jazz en la literatura, sino, también, por el periodo en el que fue publicada: durante el auge económico de lo que algunos llaman “felices años 20”,  tras el fin de la Primera Guerra Mundial.
En busca del tiempo perdido, Marcel Proust

En busca del tiempo perdido
 
Se suele decir que los escritores noveles utilizan numerosos elementos autobiográficos para escribir sus primeros trabajos. Y también que todos los narradores beben de sus propias biografías para escribir sus ficciones. Es justo decir que En busca del tiempo perdido es una novela autobiográfica de un escritor prácticamente novel. Para comprenderla en toda su profundidad es necesario haberse informado sobre la vida del propio Proust: su infancia, sus amigos, sus estudios, su vida de dandy en ambientes mundanos, su familia… Prácticamente todos, si no todos, los personajes que aparecen en ella son transposiciones literarias reinventadas de personajes reales conocidos por Proust: desde Swan hasta el propio narrador, alter-ego de Proust, lo que le granjeó la enemistad de algunos amigos de la alta sociedad.
“En busca del tiempo perdido es la manera artística en que Marcel Proust (1871-1922) nos recuerda que todo es finito, que el universo y la perpetuidad están en los detalles y de que solo nuestras ilusiones y sueños pueden aspirar a la eternidad”. El País.
Cuentos de Anton Chejov, de Anton Chejov
Cuentos de Anton Chejov
 
Junto a Dostoievski y Tolstói, Antón Chéjov completa el grupo de los rusos imperdibles que conforman el paisaje de la literatura de aquel país.
Pensar en Chéjov remite a su labor como cuentista; considerado el maestro del relato corto, el ruso marcó un antes y un después en el género, esto le otorgaría un lugar dentro de los más importantes escritores de cuentos en la literatura universal. El escritor es considerado el más destacado representante de la escuela realista en Rusia por apostar por nuevas formas narrativas que dejaban de lado la moral de las obras tradicionales. 
 
 
Middlemarch, de George Eliot
Middlemarch, de George Eliot
La novela se desarrolla en la ficticia ciudad de Middlemarch, en la región inglesa de las Midlands durante los años 1830-32. La historia tiene varias líneas argumentales y un amplio número de personajes y además de su claridad al entrelazar los relatos incluye otros temas subyacentes como la situación de la mujer, la naturaleza del matrimonio, el idealismo y el interés personal, la religión y la hipocresía, las reformas políticas y la educación.
 
 
 
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11 mayo, 2014

PENSAMIENTO POLÍTICO DEL BARON DE MONTESQUIEU...



"Emplea el mètodo empìrico en el estudio de las cuestiones polìticas; màs que las ideas abstractas, le interesan las condiciones concretas y y actuales de la vida. Como la mayoria de los escritores de su tiempo, cree en la existencia de principios fundamentales de derecho y justicia en el seno de la naturaleza, pero para alcanzar las enseñanzas de èsta no hay que partir de deducciones basadas en la razòn, sino de los hechos de la historia y de observaciòn de las circunstancias de la vida polìtica.

De las relaciones entre los Estados nace el derecho internacional. De las relaciones que se establecen entre gobernantes y subditos, en un Estado determinado, nacen las leyes polìticas. De las relaciones privadas entre los ciudadanos nace el derecho civil. El derecho internacional es comùn a todos los pueblos; pero las leyes civiles y polìticas varìan de Estado a Estado segùn las condiciones peculiares de cada uno.

No existe, segùn Montesquieu, forma alguna de gobierno que encierre un valor en sì misma; su valor es siempre relativo. Cuando cambia el espìritu que informa a una determinada forma de gobierno, sucede necesariamente una revolucion. Las democracias declinan cuando no se practican las virtudes polìticas y desaparece el espìritu de igualdad.

Cuando cambia la extensiòn del Estado, se transforma tambièn su primitiva forma de gobierno. Como el crecimiento territorial de un Estado conduce a formas indeseables, Montesquieu se opuso a la concepciòn de Maquiavelo sobre la importancia y valor de la extensiòn de los dominios.

Las dificultades que envuelve la existencia de un pequeño Estado republicano, desde el punto de vista de su defensa, se evitan, segùn Montesquieu, con el principio de la federaciòn. Sus teorìas sobre la relaciòn entre la forma y el territorio de un Estado y sobre el valor del sistema federativo, ejercen considerable influencia en Amèrica cuando se adopta la constituciòn federal.

Montesquieu sigue la tendencia històrica e inductiva de Aristòteles, Maquiavelo y Bodin: y, lo mismo que a èstos, le interesan mas las cuestiones pràcticas de la actividad polìtica, que las teorìas referentes al origen y naturaleza del Estado. Ensancha el campo de la historia y la observaciòn, ocupàndose de remotos pueblos incivilizados (1), y deduce conclusiones, no siempre acertadas ni autènticas, en relaciòn las instituciones de chinos, japonese, africanos e isleños del mar del Sur.

Su intento de convertir la polìtica en una ciencia social, y de fundar los principios polìticos en generalizaciones de ìndole inductiva, cae fuera de la corriente general de la filosofìa politica. Las tendencias polìticas, a la terminacion del siglo XIII, siguen el antecedente ideològico de la teoria de Locke sobre los derechos naturales, el pacto social y la revoluciòn encuentran su expresiòn en los trabajos de Rousseau.

(1) Se nota en esta tendencia del pensamiento europeo, la influencia del descubrimiento de Amèrica y de las exploraciones en nuevas tierras abiertas a la civilizaciòn.

06 mayo, 2014

EL MUTANTE...



Hugo Vries fue un sabio holandès quien muriera en 1835. Fue el primero que hablara sobre las mutaciones.
 
Una mutaciòn es un cambio.. Un mutarse, o cambiarse, o mudarse. Las mutaciones o cambios de que nos habla Vries es de suponer que se refieren a las de orden genètico que se manifiestan en cambios fisiològicos en los individuos, animales racionales, y en los comunmente llamados animales, esto es los irracionales.
 
Hoy dìa a los cientìficos apasiona el tema. Cualquier lagartijito insignificante tienen, se cree, por antepasados unos monstruos gigantescos, con cuerpo de metros y metros de largo y cola larguìsima, hervìvoros, insectìvoros y mansísimos.
 
La mutaciòn se realiza tràs un proceso natural lentìsimo pero que a la hora de materializarse acaece de manera repentina como si todo fuera asì, de golpe.
 
La especie, afirman los sabios, es fija. Fija e inamovible hasta un mal momento. Decimos mal, porque en ese instante comienza una crisis de inestabilidad. La especie pierde su equilibrio. Su normalidad. Empiezan en ella cambios raros. Nuevas caracterìsticas la van marcando, la van acondicionando, la van reperfilando y en menos de lo que se dice berengena està la mutaciòn en piè.
 
Ya es algo diferente a la especie anterior. La que existe, aunque algunas trazas de las caracterìticas anteriores prevalecen como recuerdo.
 
Pero desgraciadamente las mutaciones no se limitan al campo fisiològico del mundo animal, acaece en el mundo de la conducta, de las simpatìas, de las ideas y opiniones.
 
Asì como hay virus y animales mutantes, hay seres humanos mutantes, en lo que respecta a sus preferencias y a sus pautas conductuales.

La fauna polìtica criolla no da tiempo. Tomarse una tregua puede ser suicida. Manteniendo apenas las apariencias el mutante se cambia la chaqueta en el lapso de un prende y apaga...y todo queda igual.

La vida es corta, las fortunas se evaporan en el fondo de los bolsillos ajenos y, los coqueteos de la polìtica criolla son tan de repente y volubles que es mejor ser un mutante avisado y preparado, que de una sola pieza y...mejor no decimos.

A todo esto los mutantes aceleran sus aprestos. Olisquean por donde và el viento, de donde sopla la brisa para serguir la corriente.

Oportunista y aprovechador, y decimos en que en buena lid, el mutante no puede ser fiel a ningùn caudillo, a ningùn partido, y menos aùn a ninguna ideologìa, o lìnea polìtica.

Sujetarse a esos paràmetros serìa condenarse a desaparecer, desdichadamente por nada, porque los lìderes, los partidos y las ideologìas sirven tanto cuanto valen para mejorarte social y econòmicamente.

Cuan lejos tenìa Vries, el cientìfico holandès, que su hipòtesis de las mutaciones seria multi-aplicable....
 

EL FENOMENO BLOG, LA CULTURA DE MASAS Y EL MODELO AMIGABLE DE LA SOCIEDAD LITERARIA....



Buscando una imàgen para el post "EL MUTANTE", me encontrè con este post de un blog, cuyo nombre es "ZOOLOGIA POLITICA", y su autor es: ADOLFO VÀSQUEZ ROCCA.
Me he tomado la libertad de publicarlo debido a lo interesante del tema.
.................
"...Un blog como forma de experimentación, como bitácora, como crónica, como diario, croquis y registro de los disturbios en el Parque Humano.

El fenómeno blog ha acabado con el monopolio de los grandes medios qué deciden cada día qué es noticia y qué no lo es y cómo hay que divulgarla o disimularla. Unos pocos periodistas y directores de grupos mediáticos como The New York Times y CNN ya no determinan la agenda internacional. Otro tanto acontece en los Estados Nación; Argentina, Chile, México y España no son una excepción.

Cada vez más los blogs están en condiciones de cuestionar y evidenciar la manipulación –los elementos distractivos– que generan distorsiones en la conformación de la opinión pública, dando cuenta del tráfico de la desinformación a nivel tanto ideológico, como bajo la forma de encuestas que pretenden validar la opinión de los grupos de interés que las confeccionan, entendiendo que, en los tiempos del marketing, la estadística a venido a ser nuestra Ciencia Social por excelencia, desperdigando datos preparados en los propios laboratorios comunicacionales de las Fundaciones que a su vez controlan los medios.

Estas prácticas obedecen a las mutaciones que los fenómenos de masas y de comunicación político-ideológica han tenido lugar desde comienzos del siglo recién pasado. Para anudar un vínculo telecomunicativo entre los habitantes de la moderna sociedad de masas ha sido necesario recurrir a prótesis difusivas. Por el establecimiento mediático de la cultura de masas en el Primer Mundo en 1918 con la radio, y tras 1945 con la televisión, y luego extendido a todo el Globo por medio de las revoluciones de redes actuales, la coexistencia de las personas en las sociedades del presente se ha vuelto a establecer sobre nuevas bases. Y no hay que hacer un gran esfuerzo para ver que estas bases son decididamente post-literarias, post-epistolográficas y, consecuentemente, post-humanísticas. Si alguien considera que el sufijo ‘post-’ es demasiado dramático, siempre podemos reemplazarlo por el adverbio ‘marginalmente’, como lo ha sugerido Peter Sloterdijk
1, quedando nuestra tesis formulada así: las síntesis políticas y culturales de las modernas sociedades de masas pueden ser producidas hoy sólo marginalmente a través de medios literarios, epistolares, humanísticos. De modo alguno esto quiere decir que la literatura haya llegado a su fin, sino en todo caso que se ha diferenciado como una subcultura sui generis, y que ya han pasado los días de su sobrevaloración como portadora de los genios nacionales.

“La síntesis nacional ya no pasa predominantemente –ni siquiera en apariencia– por libros o cartas. Los nuevos medios de la telecomunicación político-cultural, que tomaron la delantera en el intervalo, son los que acorralaron al esquema de la amistad escrituraria y lo llevaron a sus modestas dimensiones actuales. La era del humanismo moderno como modelo escolar y educativo ya ha pasado porque se ha vuelto insostenible la ilusión de que masivas estructuras políticas y económicas pueden ser ya organizadas siguiendo el modelo amigable de la sociedad literaria ”
2.

El concepto de “opinión pública” nos remite a una distinción fundamental, aquella existente entre multitudes y públicos. Una vez que la psicología de masas ha quedado establecida debe elaborarse una psicología de los públicos, y si se quiere, de las audiencias, concebida esta última como una colectividad puramente espiritual, como una diseminación de individuos físicamente separados cuya cohesión es completamente mental.
3 El público, en este sentido era desconocido en la Antigüedad y en la Edad Media, y la precondición para su surgimiento fue la invención de la imprenta en el siglo XV. Este público de lectores, sin embargo, era limitado y sólo comenzó un proceso de generalización y fragmentación en el siglo XVIII, proceso que se profundizaría y consolidaría con el advenimiento del periodismo político durante la Revolución Francesa. No obstante, en ese momento, el público revolucionario era principalmente parisino; fue necesario esperar hasta el siglo XX, al desarrollo de medios veloces de transporte y comunicación, para ver el surgimiento de verdaderos públicos nacionales e, incluso, internacionales. En el análisis epistémico de los fenómenos comunicacionales resulta fundamental la distinción aquí introducida entre multitudes y públicos, y como se ha agregado, entre públicos y audiencias.

2.- Tics y sistemas de vigilancia.

Muchos de los usuarios de Internet, por su campo de especialización, pueden saber más sobre un tema en particular que los periodistas autores que los han redactado y publicar en un blog sus opiniones y valoraciones. Los medios de comunicación están así bajo vigilancia, de modo tal que ejercer el periodismo constituye hoy un desafío ante la posibilidad más que eventual de ser refutado públicamente con el consiguiente desprestigio profesional y los costos que esto significa para su credibilidad y su aura de comunicador.

Internet ha producido una explosión de datos disponibles
4 al público a todos los niveles, poniendo información en manos de millones de ciudadanos, periodistas, políticos, académicos, expertos, que tienen los conocimientos como para comprender esa información. Los miembros de un Gobierno ya no pueden controlar la forma de medir el éxito o el fracaso de su política. Por ejemplo, en los Estados Unidos a través de Internet puede saberse el gasto público en educación, obtener información sobre impuestos, cuidados sanitarios, etc. etc. Conforme el público sea más consciente de la utilidad y accesibilidad de estos datos la demanda crecerá exigiendo mayor acceso y más datos. Y empezará a presionar al gobierno para que publique más información sobre procesos internos gubernamentales en Internet. Será un punto importante en el avance de la perentoria necesidad de transparencia, aquella que como ciudadanos demandamos de nuestros gobiernos, aquí y ahora, en el cono sur de América, casos como el del MOP en Chile, sumados a los innumerables casos de corrupción en la política Argentina son sólo ejemplos emblemáticos de un foco de corrupción que no puede ya ser escondido bajo la alfombra de la desinformación ciudadana.

La pregunta que cabe aquí es ¿Cuánto tardarán las enormes masas de ciudadanos y especialistas usuarios de Internet en aplicar la misma inmensa capacidad de comprobar la veracidad de datos a su gobierno de la misma forma que hacen actualmente los blogers con los grandes medios de comunicación?

Cuando esto ocurra la Ley sobre la Libertad de Información tendrá verdadera fuerza
5.

Seguramente la mayoría de los políticos actuales comprendan lo que es un blog. Podrán hacer uno, pero ignoran lo que supone como movimiento, renovación y filosofía de comunicación. Si un político hace un blog, lo hace por cuestiones de “imagen”, hace un blog como sonríe ante las cámaras. Eso, junto a los tics de estos señores nos preocupa.

3.- La habitabilidad de los mundos venideros hipercomplejos.

El Humanismo como palabra y proyecto tiene siempre un opuesto, la Barbarie. Es fácil de entender que precisamente aquellas épocas que han hecho sus principales experiencias a partir de un potencial de barbarie liberado excesivamente en las relaciones interhumanas, sean asimismo aquellas en las que el llamado al Humanismo suele sonar más alto y perentorio. Quien hoy se pregunta por el futuro del humanitarismo y de los medios de humanización, quiere saber en el fondo si quedan esperanzas de dominar las tendencias actuales que apuntan a la caída en el salvajismo [Verwilderung] del hombre.

La habitabilidad de los mundos venideros hipercomplejos no está pues demostrada y lo que aparece en nuestro horizonte de horas extraordinarias, en la era del individualismo burgués, es la creación de distancias entre los sujetos.

“A fuerza de investigación y toma de conciencia, el ser humano se ha convertido en el idiota del cosmos; se ha condenado él mismo al exilio y se ha expatriado en lo sin-sentido, en lo que no le concierne, en lo que le ahuyenta de sí, perdiendo su inmemorial cobijo en las burbujas de ilusión entretejidas por él mismo. Con ayuda de su inteligencia incansablemente indagadora, el animal abierto derribó el tejado de su vieja casa desde dentro”. Tomar parte de la Modernidad significa poner en riesgo sistemas de inmunidad desarrollados evolutivamente. Los ciudadanos de la época moderna hubieron de acomodarse a una situación en la que, con la ilusión de la posición central de su patria en el universo, desapareció también la imagen consoladora de que la tierra estaba envuelta por bóvedas esféricas a modo de cálidos abrigos celestes. Desde entonces los seres humanos de la época tuvieron que aprender a arreglárselas para existir sin las viejas protecciones, sin los sistemas de inmunidad desarrollados psicológica y evolutivamente, expuestos a la helada cósmica. Helada y descentramiento de los cuales ya en el siglo XVI se acusan los primeros vértigos.

Frente a un momento de cavilaciones en torno al estatuto de lo humano, a una zozobra ontológico-moral planteada en términos de política de la especie, a la falta de transparencia de la información mediática y al ya argumentado potencial de los blogs es que con el Licenciado Leonardo Sai
6, Sociólogo de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Psicoanalista Licenciada Rosa Aksenchuk7 y un grupo de escritores, académicos y artistas hispanoamericanos hemos iniciado este Blog “Zoología Política: Mundanidades en el Parque Humano” -que habrá de funcionar como bitácora de los acontecimientos y disturbios tenidos lugar en el Parque Humano, como cuaderno de apuntes y notas, como una contabilidad ética de las promesas escatológicas y desfalcos fiscales, como un borrador de impresiones, a veces con tesis de largo aliento, otras a quemarropa, impelidos por las exigencias de alguna flagrante injusticia, todo lo cual esperamos confluya en una Revista de Sociología y Filosofía Política –bajo el mismo título “Zoología Política”– donde esperamos que la crítica y la participación ronden y cerquen la pregunta ya no sólo por el fundamento de la domesticación, la forja y la educación humana, sino también y de modo principal, por la deriva de los proyectos políticos latinoamericanos, las crisis ambientales, entendiendo estas crisis en términos de ecología espiritual. Como políticas de climatización donde la helada del afuera hoy recorre y congela nuestros sueños de reorganizar la convivencia y afianzar la fragilidad de nuestros vínculos. Donde nuestras posibilidades de reinventarnos sean más amplias y diversas que las unidimensionales formas de la sociedad liberal industrial, donde este modelo no sea el único posible, aunque legítimamente, para muchos, pueda constituir el único deseable.

En la zoología política existen metáforas y endemismos raros y curiosos, hoy en una fase terminal y larvaria a la vez -como proyecto de sociedad-, una hora crepuscular de hombres sin perfiles, en una sociedad sin ideologías, de un modelo civilizatorio único, globalizado, universal, que hace innecesaria la política, en la medida en que ya no hay alternativas posibles a ese modo de vida, existe en ciertos invernaderos un ser, una especie en peligro de extinción, un animal político, que en ocasiones puede ser peligroso para la ciudadanía no avisada, pero sobre el cual recaen aún nuestras esperanzas, sobre él hemos querido esbozar aquí unas noticias iniciales para una investigación más amplia y un espacio de discusión más participativo, se trata de ese extraño ser, creado a imagen y semejanza de Dios, que hoy nos convoca y en cierto sentido nos interpela, ‘el hombre’, un embutido de ángel y de bestia.

Dr. Adolfo Vásquez Rocca

05 mayo, 2014

EL DIA QUE A STEPHEN HAWKING LE RECETARON DEJAR LA CERVEZA....


El día que a Stephen Hawking le recetaron dejar la cerveza


El físico publica en español ‘Breve historia de mi vida’, unas memorias en las que recorre sus inicios de estudiante vago, dos matrimonios rotos y las razones que le han convertido en el “científico vivo más famoso del mundo”        
Por: Nuño Domínguez – esmateria.com
     
El  físico Stephen Hawking.
Ser el científico vivo más famoso del mundo no es fácil, aunque a veces deja anécdotas graciosas. En su último año como estudiante en Oxford, el físico Stephen Hawking, hoy postrado en una silla de ruedas por la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), se sentía “cada vez más patoso”. “Fui al médico tras caerme por las escaleras, pero lo único que me dijo fue: ‘Deja la cerveza”.
 
Así lo explica el propio Hawking en sus memorias,Breve historia de mi vida (Crítica), recién publicadas en España. Lo primero que deja claro es que se le da bien bromear, incluso con su enfermedad: “La primera descripción científica del tiempo la dio en 1689 Isaac Newton, que ocupó la silla de la misma Cátedra Lucasiana en Cambridge que ocupé yo (aunque en su caso la silla no era eléctrica)”.
 
Pero no todo son bromas en el balance vital de Hawking. Sus memorias desvelan la difícil vida de un hombre que ha llegado a ser un respetado científico en su campo y posiblemente el divulgador de la ciencia más célebre junto a Carl Sagan con la dificultad añadida de luchar con una dolencia que día a día ha ido paralizando sus músculos hasta dejarle al borde de la muerte en varias ocasiones.
 
Después de tener su tercer hijo, ya postrado en una silla de ruedas por su enfermedad, Hawking se vio angustiado por la “depresión de su esposa”. “Le preocupaba que yo muriera pronto y quería que alguien los mantuviera a ella y los niños y se casara con ella cuando yo no estuviera. Encontró a Jonathan Jones, músico organista de la iglesia local, y le dio una habitación en nuestro apartamento.
 
Me habría opuesto, pero yo también pensaba que iba a morir pronto y sentía la necesidad de que alguien se ocupara de los niños cuando yo no estuviera”. Aquella decisión fue el germen del primer divorcio de Hawking, pero también la prueba de que hasta las mejores mentes se equivocan.
 
El físico sigue vivo 35 años después de aquello y, a pesar de sus limitaciones, es capaz de contar su vida al público gracias a un ordenador que maneja con la mejilla y que escribe a un ritmo que sería desesperante para muchas mentes normales: tres palabras por minuto. Más aún, este físico teórico hijo de un médico británico que investigaba enfermedades tropicales y su secretaria, ha hecho cosas que el común de los mortales nunca hará. “He conocido a los presidentes de Corea del Sur, China, India, Irlanda, Chile y EEUU. He dado una conferencia en el Gran Salón del Pueblo de Pekín y en la Casa Blanca. He estado bajo el mar en un submarino, en un globo aerostático y en un vuelo con gravedad cero, y tengo reserva para viajar al espacio con Virgin Galactic”. Y como propina, un papa, Pablo VI, se arrodilló junto a él tras concederle una medalla en el Vaticano.Y eso a pesar de que Hawking ha repetido hasta la saciedad su idea de que no hace falta un dios para explicar nada de lo que sucede en el universo, ni siquiera su orígen.
 
Hawking resalta que nació un 8 de enero de 1942, “exactamente 300 años después de Galileo”. Las visitas al laboratorio de su padre le interesaron por la ciencia aunque finalmente, antes de dejar el instituto, Hawking se inclinó por las matemáticas y la física y no por la medicina que profesaba su padre. “No mostraba interés alguno por la biología, que me parecía demasiado descriptiva y no lo bastante esencial”, recuerda Hawking, y recalca: “Los chicos más inteligentes hacían matemáticas y física y los menos listos,biología”.
 
Hawking pasó por Oxford y luego por Cambridge siendo un estudiante ni mucho menos brillante. De hecho, era un vago. “En aquella época el curso de física estaba organizado de tal manera que era muy fácil evitar el trabajo”, escribe. “En cierta ocasión calculé que trabajé unas mil horas durante los tres años que estuve allí [Oxford], una media de una hora al día. No me siento orgulloso de la falta de trabajo, pero en aquel momento esa actitud era compartida por la mayoría de mis compañeros”. El resto del tiempo Hawking se dedicó a divertirse, entre otras cosas siendo timonel del club de remo de Oxford en el que demostró su poca pericia dejando que una cuerda se enrollase en el timón tras el pistoletazo de salida. “Más adelante sufrí una colisión frontal con otro equipo”, recuerda.
 
La decisión clave vino cuando, ya con proyectos de boda, tuvo que empezar a ganarse la vida con la investigación. Eligió la física teórica, en parte porque se podía hacer un nombre con una idea gestada “en una tarde, o antes de irse a dormir”, como fue su caso.
“Si nos íbamos a casar, necesitaba conseguir un trabajo, y para eso tenía que terminar mi doctorado. Así que empecé a trabajar por primera vez en mi vida. Para mi sorpresa, me gustó, aunque tal vez no sea justo llamarlo trabajo. Alguien dijo una vez que a los científicos y las prostitutas les pagan por hacer lo que les gusta”, escribe.
 
Porno blando y dos ‘maridos’ en casa
El físico acabó dedicado a cuestiones fundamentales, como el origen del universo y el comportamiento de uno de los objetos más desconocidos y violentos dentro de él: los agujeros negros. Es sorprendente que Hawking consiguiera triunfar en este campo siendo malo para las matemáticas. Lo fue de estudiante y lo ha sido desde entonces. De hecho confiesa que apenas ha estudiado esa materia desde que dejó el instituto y solo se puso las pilas para seguirle el ritmo a los estudiantes que debía supervisar durante sus primeros años como docente.
 
Ni siquiera en el duro trabajo científico que le granjeó su fama Hawking perdió el sentido del humor. En una de sus famosas apuestas, retó a su colega estadounidense Kip Thorne en torno a la existencia de agujeros negros. Hawking apostó a que no existían “porque quería perder la apuesta” lo que le obligaría a suscribir a su rival a la revista de porno blando Penthouse. “Durante los años posteriores a la apuesta las pruebas de la existencia de los agujeros negros eran tan sólidas que cedí y le regale a Kip una suscripción a Penthouse, para disgusto de su esposa”.
Tal vez la parte más dura de su vida es la ruptura de su primer matrimonio, marcado por la presencia de un segundo marido en su propia casa. “Fui sintiéndome más infeliz por la relación cada vez más estrecha que existía entre Jane y Jonathan. Al final no pude aguantar más la situación y en 1990 me mudé a un piso con una de mis enfermeras, Elaine Mason”.
Para entonces Hawking usaba varios programas informáticos diseñados especialmente para su enfermedad y que le permiten escribir y hablar con esa voz de robot ya mítica. El sonido depende de tres sintetizadores de la compañía Speech Plus que está “en liquidación y su programa de sintetizador de voz se ha perdido”. “A estas alturas”, cuenta Hawking, “ya me identifico con la voz que se ha convertido en marca de la casa, así que no voy a cambiarla por otra que suene más natural, a menos que se estropeen los tres sintetizadores”.
El físico ha escrito siete libros usando un programa que le permite formar tres palabras por minuto, entre ellos su gran éxito, Breve historia del tiempo, que ha vendido 10 millones de ejemplares y ha sido traducido a 40 lenguas. Parte de su éxito, confiesa ahora Hawking, se lo debe a dios. “En la fase de pruebas estuve a punto de eliminar la última frase del libro, la de que conoceríamos la mente de Dios. De haberlo hecho, tal vez las ventas se habrían reducido a la mitad”, señala.

Hoy Stephen Hawking es un hombre divorciado de su segundo matrimonio que vive “solo con un ama de llaves”. Cuenta que poco después de que le diagnosticaran ELA, a los 21 años, ingresado en un hospital, vio morir a un joven de leucemia en la cama de al lado. “Siempre que cometo la tentación de compadecerme a mí mismo recuerdo a ese chico”, confiesa. “Mi discapacidad no ha sido un obstáculo serio en mi trabajo científico. De hecho, en cierto sentido supongo que ha sido una baza: no he tenido que dar clase o enseñar a estudiantes de licenciatura, y no he tenido que asistir a tediosos comités que tanto tiempo quitan”, dice el físico. “Para mis colegas soy solo otro físico, pero para el público general probablemente me haya convertido en el científico más conocido del mundo”, reconoce.
Las últimas frases de su libro son un testamento lleno de vitalidad. “Me lo he pasado en grande estando vivo y dedicándome a la investigación en la física teórica. Soy feliz y he aportado algo a nuestra comprensión del universo”.
 

STEPHEN HAWKING: "LA I.A. PUEDE SER EL PEOR ERROR DE LA HUMANIDAD..

Carlos Zahumenszky

 
 
Parece que nos somos los únicos en sentir un cierto reparo hacia la idea de construir una máquina inteligente capaz de pensar por si misma. El laureado físico Stephen Hawking no ha dudado en calificar a la Inteligencia Artificial, o I.A. como el peor error que podría cometer la humanidad, y probablemente el último.
Hawking no se muestra abiertamente contrario a las investigaciones en este campo, pero cree que la comunidad científica no se está preocupando lo suficiente por mantener bajo control un eventual sistema de inteligencia artificial el día que se descubra. El físico ha publicado un artículo conjunto con el especialista en computación Stuart Russell, y los físicos Max Tegmark y Frank Wilczek. Estas son sus palabras. Podéis leer artículo completo (en inglés) aquí. [vía The Independent]
Si miramos hacia el futuro, no hay límites a lo podemos lograr en este campo [I.A.]. No hay ninguna ley física que impida que las partículas en un sistema de inteligencia artificial se re-ordenen a sí mismas para realizar cálculos más complejos de los que somos capaces de hacer los seres humanos. Es perfectamente posible que se produzca un salto radical e inesperado. Como Irving Good ya apuntó en 1965, un sistema de inteligencia artificial puede decidir mejorar su propio diseño por su cuenta, dando lugar a lo que Vernor Vinge denominó una singularidad, o lo que Johny Depp llama Trascendencia en la reciente película que protagoniza.

 No es difícil imaginar una tecnología semejante dominando completamente los mercados financieros, sobrepasando los diseños de sus propios creadores, manipulando líderes, o encontrando maneras de construir armas que no seríamos capaces ni de comprender. Aunque el impacto a corto plazo de un sistema de inteligencia artificial depende de quien lo controla, la cuestión a largo plazo es si un sistema así puede ser controlado por seres humanos.
Estamos ante un futuro de incalculables posibilidades, oportunidades y riesgos. Es lógico pensar que los científicos están tomando todas las precauciones para asegurar el mejor resultado posible, ¿verdad? Pues no es así. ¿Si una civilización del espacio exterior nos enviara un mensaje diciendo: "Llegamos en unos años", nuestra respuesta sería: "¡Ok!
 Avisadnos cuando estéis llegando para dejar las luces encendidas"? Probablemente no, pero eso es más o menos lo que está ocurriendo con la inteligencia artificial. Aunque sabemos que la I.A. tiene el potencial para ser el mayor acierto, o el peor error de la humanidad, no se están investigando seriamente sus implicaciones Las únicas organizaciones que están estudiando esto son el Centro Cambridge para el estudio del riesgo existencial, el Instituto para el futuro de la humanidad, el Centro de Investigación de Inteligencia Artificial, o el Instituto Vida Futura. Todos nosotros deberíamos preguntarnos desde hoy mismo qué puede hacerse para aprovechar lo mejor de la inteligencia artificial y evitar lo peor.