
EL GRAN VIAJE.
El gran viaje se inicia recorriendo los asteroides vecinos.
En todos vive un solo personaje. Solos en su pequeño mundo. Absolutos, dominantes, complicados. ¿No serà esa la mas vìvida imagen de nosotros mismos, la de esos hombres enmarcados en sus munditos de egoismo?...
El primero, el 325, estaba habitado por todo un extraño rey, no es que acaso somos reyes en nuestros mundos fantanciosos. Aquel rey tenìa un manto real tan grande que cubrìa todo su pequeño planeta y apenas dejaba espacio , nadie podia puès sentarse, no habìa sitio. Con todo el rey era razonable y bueno aunque muy celoso de que se le obedeciera.
Reinaba sobre el universo. Todo le obedecia, porque aunque absoluto, universal y autoritario sus òrdenes eran siempre lògicas y de acuerdo a lo posible.
El extraño rey se orgullece de su sùbdito y lo nombra ministro de justicia. Lo mas difìcil es hacerse justicia uno mismo, ¡què enseñanza mas aleccionadora!
El adulto, siempre es un rey de sus predios, sueña con lo principesco, lo complicado del boato cortesano en su mas acariciada y acariciadora ilusiòn.
En los siguientes breves capìtulos, que narran las sucesivas visitas del Principito al planeta del vanidoso, del bebedor, del negociante, del farolero y del sabio, muestra imaginaciòn se colma de fantasìa por las filosòficas meditaciones.
El hombre es vanidoso, para el todos le admiran y solazan en sus "grandezas". Van tocados de elegancia, gozan con el "figureo" y el aplauso. A eso jugò, con el, el Principito, le aplaudìa y el vanidoso quitandose el sombrero saludaba empavoneado.
Todo hombre es un evasivo, unos evaden la realidad, bebiendo, otros con drogas, otros ensimismados en ideas fantasiosas, pero todos siguen una constante, escapar a la realidad enredàndose con eso, en una verdadera madeja de complicadìsmas complicaciones, valga la redundancia. Beber para olvidar la vergüenza de que se bebe: es el mas precioso reflejo de lo complicado que es el raciocinio del adulto....
Uno de los factores que mas dolores de cabeza proporciona abundantemente al hombre es la respuesta a las preguntas de: què comerè, beberè y me vestirè?...
El tìpico hombre de negocios, cuenta millonadas, es un hombre serio, dueño de las estrellas...mientras otros se consuelan admiràndolas, el, las cuenta como propias. Asi son los millones en oro y papeletas, estàn ahì, son demasiados para un solo hombre millonario.
El hombre vive muy poco.- Que extraña y simpàtica historia del pequeñìsimo planeta del farolelo. Era tan diminuto su planeta que se hacia de dia y noche en cuestiòn de minutos, asi pues el farolero tiene que prender y apagar su farol a cada minuto, junto con el consabido "¡Buenos dias!"-. ¡Buenas noches"!.- Se nos antoja pensar en esta existencia nuestra tan llena de la monotonia diaria, siempre igual,.- "Buenos dias"...-Buenas noches!....- què calor...., què frio....-.
cuanta lluvia....que seca....y asì siempre hasta el fin de la vida...No es acaso Saint-Exùpery un tanto pesimista y desencantado?- o nos quiere aleccionar para que sepamos dotar del colorido de la sencillez y el cariño nuestro monotonamente diario existir....
Todos Sabemos de Todo.- El penùltimo planeta visitado por el Principito fue el asteroide 330. Como en todos los demàs que habìa visitado, solo habia un ùnico habitante. Este era un gran sabio, un geògrafo, empapado de sus grandes librotes no investigaba por si mismo, no hacia excursiones, enviaba exploradores (serios) y los datos que estos le aportaban eran los que el empleaba para sus libros. Otra modalidad nuestra, los humamos adultos, creemos saberlo todo, sin probarlo por nosotros mismos, sino por lo que otros nos dicen, en quienes confiamos porque reputamos de serios.
Tambièn insinua Saint-Exupery, tenemos el megalòmano complejo de querer saberlo todo...
Esos somos todos vanidosos, evasivos, obsesionados por el dinero, monòtonos y grandes sabios....miopes para las cosas verdaderamente importantes en nuestras experiencias vivenciales, sòlo los niños nos dan ese testimonio vital y lleno de sanitud!....
Visita a la Tierra.- Nuestra tierra sencillamente grandiosa con sus miles de reyes, borrachos, sabios, hombres de negocios: con su fantàstica danza de 462,511 faroleros alrededor de todo el globo, es el ùltimo de los planetas visitado por el Principito. En el las cosas acaecen del modo siguiente:
La primera consideraciòn,que salta a nuestro raciosinio es el poco espacio que ocupa el hombre en la tierra, de las que hace en este apartado XVIII Saint Exupery, y lo ancho que se cree el pobre en ella. Una plaza tan solo de 40 kilomètros de ancho por 40 de largo serìa suficiente para agrupar en un apretujado mitin a toda la grandiosa y ancha humanidad.
Primero, conversa con la serpiente, primer habitante vivo de la tierra, habìa, el Principito caido en el desierto, y estaba sorprendido de no ver a nadie. La serpiente le advierte de su endomoniado poder y velocidad, asì siendo como era pequeña, flaca y larga....
Los hombres no hechan raìces y debe ser muy incòmodo, dejarse asì por asì arrastrar del viento. ¿Que expresiòn!...
El 2do. personaje es una flor. Una flor de solo tres pètalos y sin importancia.
Los hombres son tan pocos, y tan engreidos y vanidosos resuma entre lìneas Saint-Exupery. Una sòla caravana ha visto la flor cruzar el desierto en años, que otra idea podìa quedarle de los hombres, sino que eran pocos.
El tercer personaje conocido en la tierra es el eco.- ¿Buenos dias!...Buenos dias repitiò este.- Y asì a cada paso que el Principito decìa algo era repetido mecànicamente por el eco ante lo cual el Principito pensò que era muy rutinario y monòtono este planeta salado y puntiagudo.....
No serà nuestro mundo realmente asì?...monòtono, igual, puntiagudo...No lo hemos mecanizado asì nosotros los adultos, tan serios y ocupados en cosas tan "trascendentales"
El siguiente encuentro del Principito es con las Rosas. Què engreida y descaminada estaba su flor en el asteroide, creyèndose ùnica en el universo, la pobre y El se habia encontrado con cientos de rosas hermosìsimas. Tambièn sus tres volcanes eran una làstima comparados con los de la tierra. Con esas cosas se creìa tan grande el Principito y eran una vulgaridad comparadas con las de la tierra. Entonces llorò como un niño en eso...
Llega un Zorrillo. Con el Zorro las consideraciones de Saint-Exupery cobran otro matiz, el de la amistad. Entre miles de millones de personas, solo nos ocupamos de aquellas que por una u otra razòn han creado con nosotros vìnculos de amistad y cariño. De esos vìnculos de relaciòn y cariños surgen los amigos.
Los amigos no se pueden comprar hechos en las tiendas. Hay que elaborarlos, y se elaboran conocièndolos y se conocen tratatàndolos. Ya apenas hay tiempo para conocer y tratar las personas y con ello hacer amigos.
El otro personaje es un guarda agujas.- ¡"Unicamente los niños saben lo que buscan!- dijo el Principito, porque saben ver con los ojos del corazòn y de la cara.
Un tren pasa ràpido. Otro viene a toda màquina en sentido inverso. No son los mismos, le explica, el guarda agujas al Principito, aunque lo parezcan. Otro tren va en direcciòn del primero a toda velocidad....No, no lo està persiguiendo. Tanto ir y venir deja un tanto sorprendido al niño principe que no se explica porque los hombres son tan inconstantes y venales!....
El penultimo personaje en encontrar en la tierra es comerciante que vendia pastillas contra la sed.
Hasta beber agua es pèrdida de tiempo? Asì parece ser en el ànimo de muchos humanos adultos. El Principito con su razonamiento candorosamente infantil calcula què mejor que economizar 53 minutos con unas pastillas que quitan la sed es mejor irse tan en paz y tranquilamente a la fuente a beber agua y disfrutarla.
Vuelta al encuentro.- En la bùsqueda del pozo, se esbozan las siguientes bellas ideas. La muerte es el estado de la nada mas absoluta, el camino a la desintegraciòn somàtica, el apagarse para siempre el destello de la razòn y sinembargo vale la pena el consuelo de haber tenido tan siquiera un amigo...
La necesidad fìsica, en este caso, el del agua para apagar una sed enfebrecida, sirve de alivo al espìritu tambièn, ¡Tan ligadas van la razòn y el coma!
La arisca soledad del desierto (la vida) con toda su aspereza es hermosa tan solo porque en algùn sitio esconde un pozo, que es decir en otros tèrminos la luz de una esperanza- "lo que mas embellece al desierto es el pozo que oculta en algùn sitio"...
Quizàs en las tinieblas de muchos corazones titile un breve tesoro, y eso dà ànimos.
Nada hay en la vida màs fràgil y mas hermosa que la niñez. Candorosa y a la vez desusadamente lògica. Ver todo con el corazòn. Son fieles a las flores.
Al encontrar el pozo, en su charla, el Principito nos va aleccionando como sigue:
Que los hombres no saben lo que quieren. No sabemos a ciencia cierta que es lo nuestro. Hacia donde vamos, ni para que vivimos y va entonces "in crescendo" la torturante angustia existencial. Una sola flor, un poco de agua serìan bastante. Un par de oraciones sintetizan todo el mensaje de este bello poema hecho cuento, las pronuncia el Principito..."Los ojos son ciegos. Hay que buscar con el corazòn"!....
Sòlo los infantes buscan con el corazòn ¿y que ràpido, los adultos, le empañamos esos cristales!...
El Principito se acerca al final de su jornada en la tierra va a partir a su estrella, Saint-Exupery a su paìs pues ya el aviòn està arreglado.
Llevarà consigo una esperanza y una consigna dada por el Principito, ver y oir todas las estrellas, la belleza del rostro y los cascabeles de la risa ensoñadora de el Principito.
Para ver y oir eso, se tiene que volver a la infancia del corazòn. Una cosa es ser "infantiles" que es hacer el bobo, otra es ser "infantòlogos", que llamarìa a los que conocen la ciencia y el saber simple y cariñoso de los niños.
Ellos no abrigan las asperezas ni los rencores que los años y la existencia van sedimentando en los adultos. Ellos aman y quieren sentirse ser amados. Viajan en alas de sus imaginaciones. Sueñan con las estrellas y quieren a las flores.
La serpiente amarilla se acercò y como un fogonazo inoculò su mortal basilisco en el joven Principito quien "cayò lentamente como cae un àrbol, sin hacer el menor ruido a causa de la arena".
Ya el Principito se ha ido. En nosotros ha quedado grabada la amorosa y tenue figura del niño Principe. Hemos sido cautivadas por su melodiosa risa; por la simpleza de sus juegos infantiles; por lo poco complicado de sus sentimientos: por su autèntica sinceridad, que llevarà al ànimo de los que han leìdo estos cuentos, su contenido. Si en su lectura ha primado una lògica a ultranza y un discurrir casi matemàtico seguro que los han leìdo con los ojos de la cara solamente habràn aprendido muy poco o casi nada.
Si en transcurso de la lectura aprendieron espontàneamente a seguir leyendo con el corazòn entonces sì, seguro, se habràn producido momentos de profunda meditaciòn, de cerrar por momento las pàginas del libro entornar los ojos y pensar, pensar, pensar....
principito comentarios